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Viaje astral
Fecha: 14/12/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... grupo de amigos de Gabriel; quitó su mano de la pierna del chico y la puso en mi hombro, como si intentara suplicarme en silencio que no pasara por ahí. “Tonta, no puedes obtener placer sin pagar por él”, pensé en mi interior al dar vuelta a la plaza. Como en el momento que pasamos a lado de los amigos de Gabriel, él estaba sentado en el lado opuesto del coche tuve que accionar el claxon con la clara intención de llamar su atención; sacándolos de sus asuntos con el característico sonido agudo de este tipo de vehículos. Debido a la falta de luz y al no saber que ese vehículo era el nuestro los chicos reaccionaron de manera agresiva por haberlos asustado. Fue sólo hasta que Gabriel, bajando la ventanilla de su lado y sujetando el toldo, asomó casi por completo su torso para saludar a sus amigos, muy a su estilo. —¡Hasta mañana cabrones! —exclamó de manera vulgar. Saludo, al que sus amigos respondieron con el mismo estilo. “¡Ojala amanezcas sin riñones, pinche puto!”, o, “¡yo tengo la verga más grande!”, fue la clase de comentarios con que aquellos desconocidos nos despidieron en lo que nuestro pequeño coche se perdía en las empedradas calles, no sin antes regresarles el saludo con un nuevo toque de claxon. Todos reímos. —Te pasas —dijo mi novia entre risas golpeándome en el hombro en lo que el chico volvía a sentarse en sus piernas. Como el hotel no tenía estacionamiento debería dejar el coche en una pensión un poco más adelante, por lo que bajé a Leslie y ...
... Gabriel en la puerta del hotel; además la habitación era para dos personas, era mejor entrar por separado para no llamar la atención. En lo que el chico fue a tomar su mochila del portaequipaje tuve tiempo de hacerle una rápida pregunta a mi novia. —¿Cuánto tiempo necesitas? Al ser ésta la primera vez que mi novia tendría sexo con un desconocido decidí no presionarla y sujetarme a sus deseos; si ella deseaba tener sexo sólo con Gabriel, lo acataría con estoicismo, sin reprocharle nada. De cualquier forma si le iba bien con el chico, y ella continuaba con ganas de que hiciéramos un trío con él, la noche era larga y aún nos quedaba un día más en aquel pueblo. —No sé, una hora para empezar —ella respondió sin tener una idea de cual era su plan para seducirlo—. ¿Pero sí vas a querer participar o quieres que me lo coja yo sola? —preguntó sorprendida por mi actitud tan moderna y permisiva. —Haremos lo que tu quieras amor, pero dime rápido —dije yo urgiendo a tomar una decisión al momento que el chico cerró la portezuela posterior del coche. —Una hora para tener chance de conocernos y hacer algo sólo él y yo; ya luego tú te nos unes. —De acuerdo —acepté, despidiéndome de ella con un rápido beso, como prueba de que yo no tendría problema con lo que ella y el chico hicieran esa noche. Aun cuando frente a Leslie me esforcé por mostrar un temple de acero por dentro me estaba muriendo de curiosidad por saber lo que, ella y el atractivo guía de turistas, harían en ...