-
Viaje astral
Fecha: 14/12/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... semanas antes. —Eso es algo común entre las parejas que terminan la Universidad, el cambio les asusta —comenté yo al darle a entender que mientras, ella y su novio, estudiaban era fácil mantener una relación por pasar la mayor parte del tiempo juntos—; el problema aparece cuando ya no pueden convivir diario por causa del mundo laboral pues la desconfianza aparece. Ella aceptó mi argumento como válido y terminamos teniendo una cita; la cual si incluyó sexo, mucho sexo, pues ella ya tenía un par de semanas en abstinencia y yo le tenía muchas ganas. En realidad quedé sorprendido, pues yo tenía la idea de que Leslie debería ser una chica seria y recatada en la intimidad cosa que no fue así. Por carecer de recursos para un motel tuvimos que utilizar la habitación de un amigo mío en los dormitorios de la Universidad, la cual solía prestarme mientras él trabajaba para yo tener un encuentro con alguna chica. Primera sorpresa, ella no se negó a ir ahí. Tan pronto cerramos la puerta comenzamos a comernos a besos en lo que, con nuestros dos pares de manos, intentábamos a ciegas despojarnos de la ropa mutuamente. En cuestión de segundos nos encontramos desnudos en medio de la habitación deseosos de fornicar. Ella se arrodilló ante mí y tal se tratara de una mujerzuela comenzó a lamer mi miembro dulcemente, como si fuera la golosina favorita de su niñez. Yo no me había rasurado en aquella ocasión, pues no esperaba que practicáramos sexo oral en una primera cita, por lo ...
... que supuse que la abstinencia había elevado su libido. Ni siquiera el murmullo del otro lado de la puerta del dormitorio la hizo contenerse ante la posibilidad de que fuera abierta por un curioso. Cuando mi miembro se tornó rígido ella se enfocó en mis testículos, los cuales colgaban en medio de una maraña de bello púbico. Sentir su tibia y húmeda lengua masajear cada una de mis bolas, peinando esos gruesos cabellos fue una sensación casi celestial que puso mi corazón a latir a mil por hora. Ella era realmente muy hábil con su lengua. ¡Me había sacado la lotería sin comprar boleto! De pronto estando ahí sentado en mi auto, pasada la medianoche, en casi completa oscuridad y recordando aquella memorable primera cita con Leslie, algo en mi entrepierna comenzó a llamar mi atención. Se trataba de mi pene que excitado por las remembranzas del pasado comenzó a pulsar repetidamente contra las paredes que lo aprisionaban. Instintivamente bajé mi mano a mi entrepierna para acariciar el bulto que reflejaba lo excitado que me encontraba; intentando acomodarlo a lo largo de mi muslo para que éste pudiera extenderse más fácilmente. Una a una vinieron a mí las imágenes que representaban las ocasiones que más placer creía haber disfrutado con mi novia. Como en la primera vez que festejamos su cumpleaños, o la primera vez que celebramos el mío. Todas esas ocasiones en que terminamos fornicando como si fuéramos animales. Estaba yo completamente sumergido en mis recuerdos que casi ...