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Viaje astral
Fecha: 14/12/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... glande en su boca para después avanzar y retroceder con esa tranca clavado en medio de su rostro, de manera que una serie de arcadas se dejaron ver en su cuerpo al glande golpear en lo profundo de su garganta. —¡Que rico! —exclamó nuevamente el chico marcando el ritmo que el deseaba con su mano en la nuca de mi novia. Un líquido blanco comenzó a burbujear por las comisuras de los labios de mi novia; una mezcla entre sus fluidos y los fluidos de su amante; encontrando su camino a la alfombra al deslizarse por su barbilla y saltar al vacío. La habitación se saturó con los inteligibles sonidos que más parecían el bramar de animales cuando se encuentran en celo que a los sonidos producidos por un hombre y una mujer en la intimidad. Gabriel era el que más lo disfrutaba, así lo indicaba su ronco jadeo. Unos minutos después, cuando mi novia sintió el anhelo de tener ese ardiente y enorme tronco en sus entrañas, ella extrajo de su boca el miembro del chico totalmente lubricado, escurriendo una sustancia pegajosa y trasparente que conectaba a través del aire su rostro a la entrepierna de su amante por casi treinta centímetros. Ambos rieron al ver la fugaz y endeble estructura que a semejaba una tirolesa que habíamos visto ese día. Leslie se puso en pie y con un diestro movimiento de sus manos desabrochó su sostén quedando con sus hermosos senos al aire, para inmediatamente hacer lo mismo con su tanga. Un par de patadas de Gabriel bastaron para deshacerse de su ...
... pantalón y calzoncillo. Ambos quedaron desnudos al frente de la cama, fusionando sus cuerpos una vez más al unir sus labios. Las manos de Gabriel se deslizaron por toda la espalda de mi novia hasta encontrarse en sus glúteos; sujetándolos al cerrar los puños por un segundo antes de buscar la raja donde sus redondos y firmes atributos se unían. Las manos de Leslie no dejaban de frotar el miembro de Gabriel, como si temiera que al dejar de hacerlo éste perdiera su rigidez. —¡Ahora sí pinche puta, vas a saber lo que es una buena verga! —exclamó el chico de manera altanera y vulgar al girar a mi novia hacia la cama y empujarla bruscamente quedando ella en cuatro patas sobre ésta. Una perversa sonrisa se dibujó en los labios de mi novia. Había esperado por éste momento durante todo el día, desde que aquel hosco hombre de campo le preguntó si le gustaría montarse sobre su caballo. —¡Tú cabalgaste mi caballo, ahora yo te voy a cabalgar a ti, pinche puta! —sentenció el jinete. Utilizando sus rodillas Gabriel abrió las piernas de mi novia y situó su cadera justo detrás de los glúteos de ella, de manera que su miembro pasó justo bajo la vulva de mi novia. Un escalofrío se apoderó de ella al momento que el sexo de ese chico hizo contacto con el suyo. —¿Qué pasa? ¿No es lo que querías? —preguntó en forma retórica al ver la reacción de mi novia—. ¡Pues ahora te la vas a comer toda! —sentenció. Puso su mano izquierda en la cadera de Leslie y con la derecha guío su miembro ...