1. Picnic en Paris


    Fecha: 31/12/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Acrobatic_till, Fuente: CuentoRelatos

    ... iluminada y llena de árboles, la agarré de la mano izquierda y la llevé a la parte más oscura del parque. Mientras tanto con mi mano izquierda me desabroché el pantalón. Al llegar al sitio mas oscuro, le puse su mano en mi polla a lo que ella reacciono agachándose y empezando a lamer la punta de mi polla... Sin dejarla continuar, la forcé a levantarse y la empujé contra un árbol para comenzar a besarla mientras mi traviesa mano derecha pasaba por debajo del vestido y subía para acariciar su coño ya mojado.
    
    Ella comenzaba a gemir mientras me miraba a los ojos con una cara muy traviesa, podía sentir en mis dedos un calor ardiente saliendo muy dentro de ella. Igualmente, comencé a tocarle los pechos con la otra mano y a bajarle la parte de arriba de su vestido. En ese momento, empecé a jugar con mi lengua sobre su pezón izquierdo y poniendo bien duro.
    
    Desafortunadamente, vimos que alguien se acercaba desde lejos y decidimos correr hacia su casa.
    
    Una vez en la entrada del edificio, le impedí que no encendiera la luz... Seguidamente la empujé contra la pared (sí una vez más) y poniéndome de rodillas, le abrí las piernas, metí la cabeza debajo de su vestido comencé a lamerle su coño caliente. Me encantó lo jugoso que estaba, para nada se lo esperaba, ya que mientras gemía y me agarraba del pelo empezó a correrse en mi lengua... Era un líquido tan delicioso y caliente que no podía dejar de saborearlo...
    
    Debido a que el piso se llenó de líquido... Decidimos movernos e ir ...
    ... a las escaleras... Le pedí que se sentara allí y abriera bien las piernas, luego directamente fui a jugar con su clítoris. Antes solo lo lamía, pero ahora comencé a introducir mi lengua traviesa dentro. Nuevamente, me agarró del cabello y comenzó a gemir cada vez más fuerte... Cachondo con los gemidos, decidí usar mis dedos para así intentar abrir camino a mi lengua y llegar lo más profundo posible. Ella literalmente no podía dejar de gemir... De alguna manera encontré la manera de introducir una mano por debajo del vestido y llegar a sus grandes pechos para comenzar a jugar con sus pezones...
    
    Sus gemidos eran tan altos que parecían gritos de dolor... Con miedo a que los vecinos nos descubrieran, me detuve y le dije que continuábamos en su apartamento. Ella acepto y seguimos subiendo las escaleras. Su vestido estaba hecho un desastre, mojado por sus fluidos, algo roto y tan descolocado que llevaba la parte inferior por encima de su cintura y un pecho fuera.
    
    A mí me gustaba el vestido así, mientras subíamos, podía disfrutar de una muy linda vista de su culo... No podía soportarlo... La agarré por detrás, mi mano izquierda directamente jugando con su coño por el frente mientras que mi mano derecha guiaba mi polla dentro de ella...
    
    Ella no dijo una sola palabra, solo soltó un gemido profundo, abrió las piernas y se puso en cuatro en las escaleras... Con mis manos en sus caderas, yo intentaba empujar su trasero lo más posible contra mis caderas para introducir mi polla ...