1. Intriga Lasciva - El Instituto [37]


    Fecha: 31/12/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Nokomi, Fuente: TodoRelatos

    ... mujer.
    
    Estuvieron dándose duro la una a la otra durante largos minutos, hasta que cayeron rendidas.
    
    Se quedaron acostadas las dos boca arriba, pero sin quitarse los juguetes sexuales. Se miraron a los ojos y sonrieron. Luego se unieron en un beso.
    
    Las lenguas de Erika y Natacha se entrelazaron apasionadamente. Cada una movía lentamente el juguete sexual que la otra tenía metido en el culo. De pronto la puerta del dormitorio se abrió, las dos se sobresaltaron y al mirar se encontraron con Siara.
    
    —Erika, te llamé un montón de veces ¿por qué no respondiste? Ah… —miró a las dos mujeres completamente desnudas y se quedó boquiabierta—. Em… ah… este… no sabía que estaban… em… este… perdón por interrumpir. Chau.
    
    Cerró la puerta con más fuerza de la necesaria, aunque no llegó a ser un portazo estridente.
    
    —Ay, pobre Siara —dijo Natacha.
    
    —¿Pobre por qué?
    
    —Es que… nos vio en la cama y va a pensar, bueno, ya sabés…
    
    —¿Y qué problema hay?
    
    —¿Acaso no te das cuenta de la forma en que te mira Siara? —Erika se quedó muda, con la boca fruncida y los ojos muy abiertos—. ¿De verdad no te diste cuenta? Ay, nena… si es re obvio que a esa chica le pasa algo con vos.
    
    —Nada que ver… solamente somos amigas. Mejores amigas.
    
    —Ajá… y de mejores amigas a algo más hay un solo paso. Es fácil darse cuenta. ¿Últimamente ella está más cariñosa con vos?
    
    —¡Ay! —Erika reaccionó, de pronto entendió todo. Se puso de pie y salió corriendo fuera de su cuarto—. ¡Siara! ¡Esperá, ...
    ... Siara!
    
    Dio un par de pasos hasta que se dio cuenta que a su derecha, en el living, sentado frente al televisor, estaba su padre. Arnaldo Oscar Arias se quedó con la lata de cerveza a medio camino de la boca. Las tetas de su hija atrajeron su mirada como si fuera un imán, luego sus ojos bajaron hasta esa concha perfecta y lampiña.
    
    —¿Siara ya se fue? —Preguntó Erika como si nada.
    
    —Em… sí. Salió recién. Parecía enojada. ¿Discutieron por algo?
    
    —Algo parecido… —estaba por volver a su cuarto, cuando se le ocurrió algo. Se acercó al sillón individual que estaba en diagonal al sofá de su padre, dando la espalda al pasillo del que había venido. Se sentó con las piernas demasiado separadas, exponiendo toda su concha. No le importó en lo más mínimo y no parecía ser consciente de lo mucho que le costaba a Oscar apartar la mirada—. ¿Te puedo preguntar algo?
    
    —Este… em… sí, decime.
    
    —Vos y mamá fueron amigos antes de ser novios, ¿cierto?
    
    —Sí, ella era mi mejor amiga —esas palabras fueron una punzada en el estómago de Erika.
    
    —Ajá… y si alguna vez mamá te hubiera visto en la cama con una mujer, mientras eran amigos… ¿creés que le hubiera molestado? O lo mismo al revés, si vos la hubieras visto con otro hombre.
    
    —Estoy seguro de que sí, en ambos casos. Nosotros éramos muy amigos, pero no nos animábamos a decirnos lo que sentíamos. Después hablamos de esto y sé que a ella le hubiera dolido verme con otra mujer. Como a mí me hubiera dolido verla con otro hombre.
    
    —La puta ...
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