1. Cuarentena [M23] [H27]


    Fecha: 25/01/2025, Categorías: Poesía erótica, Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Con esta cuarentena en la que no tenemos certeza de cuando terminara, de en qué momento terminara el encierro y podremos volver a vernos.
    
    No aguanto más, después de quince días sin verte y solo hablando contigo por chat.
    
    No aguanto más... Así que tome mi carro a media noche y salí a buscarte.
    
    Al llegar a tu casa te llamo al celular para que salgas sin que nadie te escuché, después de un rato te vi salir y me apresure a abrirte la puerta del auto.
    
    Al subirte te abrazo fuerte y te miro fijamente a los ojos, las miradas expresan solas lo que nos extrañamos.
    
    Enciendo el carro y me dispongo a llegar lo más rápido posible sin que me vean, no quiero que me separen de ti de nuevo.
    
    Llegamos a mi casa y después de conversar un rato abrazados en la cama nos quedamos dormidos del cansancio.
    
    Al siguiente día me despierto y no te veo a mi lado, me levanto y escucho como suenan las ollas, como se escuchan los huevos en el sartén y la tetera a punto de pitar.
    
    Al verte me quedo impactado por la sencillez de tu belleza y lo sutil de tu sensualidad, estás vestida con una blusa suelta blanca y sin sostén, una sudadera de pijama rosada muy femenina con un moñito blanco al frente y el pelo rizado algo alocado, además de esa expresión de tranquilidad que siempre tienes.
    
    No puedo evitar y miró tu blusa, como deja ver tu vientre tan sensual, con tu piel blanca que tanto me encanta.
    
    No puedo dejar de mirar y subo la mirada, veo tus pechos sueltos, tu blusa deja ver un ...
    ... poco, me sonrojo al ver tus pezones sobresaliendo un poco.
    
    Mientras tú sigues cocinando, disimulando, se que ya te diste cuenta que te estoy mirando y me llamas.
    
    Dani ven y prueba que tal esta quedando.
    
    Me acerco y me hago detrás de ti, siento el aroma de tu piel
    
    Te giras y llevas a mi boca una cucharada de huevos con hogado, no puedo creer aún como haces para cocinar tan bueno, ser tan buena mujer, inteligente y tan sensual.
    
    Mi mente empieza a revolotear y mis ojos se centran en tu mirada, te miro fijamente.
    
    Me estoy acercando de a pocos mientras me sonríes, mientras te arricono contra la isla de la cónica, mientras te cierro toda escapatoria.
    
    Apagó el fogón sin quitarte la mirada y me abalanzó hacia ti con un beso apasionado Me retiras con el brazo y me dices.
    
    Oyee tengo que terminar el desayuno.
    
    Pero tu mirada delata tus deseo, te muerdes el labio y empiezas a respirar agitada.
    
    Pero vuelvo a besarte, lentamente, como el primer beso que te di y te tomo en mis brazos Te levanto y te siento en el mármol de la isla, mientras bajo un poco, bajo a tu vientre y comienzo a besarte lentamente, Con mis manos empiezo a acariciar tus espalda, subiendo lentamente, aventurandome dentro de tu blusa, acariciando te con las palmas de mis manos Al mismo tiempo que subo con mi boca besando te en medio de tu vientre, hasta casi llegar a tus pechos en ese momento te quito la blusa.
    
    Te pones algo roja, algo apenada y te cubres un poco los pechos con tu brazo ...
«123»