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Nunca me costó tan poco acabar
Fecha: 23/02/2025, Categorías: Incesto Autor: emi5, Fuente: RelatosEróticos
... dime en qué va a terminar mi intervención? si no te molesta, lógico - dijo con ironía. Vi tu cuerpo aquel día y no voy a dejárselo a nadie. Y quién te crees? Mi dueño? Mamá la discusión paso a nosotros - le dije - eres mi madre y sí te mezquino es por no verte llorar, gemir, o jadear. Me miró sorprendida. Una madre también necesita sentirse como una mujer. Aunque sea con el vecino que golpeó a tu hijo? No quise decir eso. Mamá se preocupó, pero estás bien, no? Posó sus manos en mi vientre y de repente sintió abdominales fuertes, abrió grande los ojos y casi dice wow! (Pero se quedó a medio camino) Sacó la camisa debajo del pantalón y la fue desabotonando (hago gimnasio, futbol y basket) Desabotonó el último botón y con vergüenza y calentura abrió la camisa, se mojo me dijo luego al verme fibroso, depilado. Puso sus manos en mi abdomen y las presionaba para sentirme bien, subieron a mi pecho y de ahí a los hombros, la camisa cayó por atrás y sus manos bajaron a mis pectorales. Nunca ví un cuerpo tan hermoso - dijo mirándome a los ojos, me dió vuelta para sentir mi espalda, la acaricia con ambas manos al principio y luego con una mientras con la otra se toca la concha. Yo la veo por el espejo. Me doy la vuelta y la veo tocándose - sonríe picarona al ser descubierta La pongo al espejo y le digo: - en serio nunca viste algo tan hermoso? Sacó su blusa bajo su pollera y la desprendo suave, abro su camisa que va directo al piso, toco su ...
... vientre que ni está marcado, ni firme pero mis manos van y vienen por ese vientre blanco que supo crearme. Con una mano me acomodo la verga para que ella lo vea y con la otra desprendo su corpiño, mis manos pasan a sus preciosas tetas de areola pequeña y pezón eniesto. Acaricio cada teta, beso su cuello bajo hasta su vientre, subo a sus tetas y cuando puedo, sin pedir permiso o avisar meto la mano más hábil bajo su pollera, pero también bajo su ropa interior, la siento caliente del ombligo paro abajo y mojada, pegajosa. Ella me mira con los ojos bien abiertos, sin parpadear, le meto uno y después el siguiente. Ella pierde la vergüenza, pero no la calentura. Maitena trata de girar, pero su ropa y mis dedos lo impiden, entonces ella separa su espalda de mi pecho, desabrocha su ropa y baja el cierre, está cae al suelo. De repente me veo detrás de mamá que está buenísima, besando su cuello, sobando sus tetas y metiendo 2 dedos. A todo esto ya no hay vuelta atrás, sacó mis dedos y me lo llevo a la boca, es sabroso no como algo preparado, esto es sabor natural a mamá, ella se da la vuelta, toma mi muñeca y se pone a chupar mis dedos. Veo su culo por el espejo y me resulta difícil imaginar que no entrene, es redondo, fuerte y duro. Su bikini le queda sensual. Acaricio su vagina mientras jugamos a tratar de besar a Maite, se me escapa detrás de la mesa y mira para todos lados como queriendo escapar, pero hace todo lo contrario, se dirige a la esquina más ...