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Intriga Lasciva - El Instituto [33]
Fecha: 24/02/2025, Categorías: Grandes Series, Autor: Nokomi, Fuente: TodoRelatos
... tan tapadas todo el día. —Ay, Marcela… em… ¿Usted sabe que mis tetas no son reales, cierto? —Preguntó Yelena. —Sí, sonsa… Diógenes ya me habló de vos. —Este comentario hizo que las mejillas de Yelena enrojecieran—. Y no importa si naciste con esas tetas o te las agregaron después, lo importante es que las tenés. —Muchas gracias —dijo Yelena—. Aunque más debería agradecerte por ayudarnos con el proyecto de arte. Cuando le dije a Diógenes que necesitaríamos algún modelo dispuesto a desnudarse, no me imaginé que sugeriría a su propia madre. —En eso tuvieron suerte, la verdad —dijo Marcela, mientras bebía un poco de café—. Si hubieran llegado un par de meses atrás, les hubiera dicho que no; pero ahora entiendo mejor el valor artístico del desnudo y en cómo se lo puede separar de la pornografía y la vulgaridad. —Absolutamente —dijo Diógenes—. Un cuerpo desnudo no tiene por qué simbolizar nada “impuro” u obsceno. Y si no te importa, mamá… nos gustaría empezar cuanto antes. —Sí, claro —Marcela apuró su taza de café y se puso de pie. Lentamente comenzó a desvestirse—. Diógenes me contó que ya hicieron esto con modelos desnudos. —Así es —respondió Yelena—. Ya estamos acostumbrados, así que no hay necesidad de sentir pudor. —Mejor así. La primera vez que modelé sin ropa no me sentí nada cómoda —liberó sus buenas tetas, las cuales rebotaron ante la mirada de los presentes, luego comenzó a bajar su calza negra—. Y fue por una tontería. — ¿Por qué fue? Si se ...
... puede saber… —dijo Siara. —Fue porque no me sentía cómoda con mi cuerpo. Es que Diógenes vino con dos chicas muy flaquitas, con pinta de ser algo… fashion, en especial la rubiecita… —Hilda —acotó Diógenes—. Vino con Agustina. —Sí, esas. Y creí que las chicas me juzgarían por mi sobrepeso, que encontrarían mi cuerpo poco digno de ser dibujado. —Marcela se desnudó por completo, mostrando que le gustaba llevar el pubis al natural. Esa maraña de vellos le daba un aspecto aún más marcado de “ama de casa”. A Siara le pareció simpático dibujar una mujer así, y alejarse un poco de las modelos esculturales de su madre—. Sin embargo, Hilda y Agustina demostraron ser dos amores. Me alentaron muchísimo para que me sienta cómoda. Volvieron varias veces, donde las ayudé a practicar con el dibujo, y gracias a sus comentarios me fui sintiendo más cómoda, más segura. Además me encantó el resultado, tanto ellas como Diógenes hicieron dibujos muy lindos. Podrá parecerles una tontería, porque son chicas jóvenes y muy hermosas; pero para una mujer como yo, de mi edad, fue una gran liberación poder sentirme orgullosa de mi propio cuerpo. —Y tenés muchos motivos para sentirte orgullosa —dijo Yelena—. Sos muy linda. Marcela agradeció estos halagos y los tres estudiantes de arte se prepararon para dar inicio a la sesión de dibujo. Le pidieron a la madre de Diógenes que se sentara en un sillón en una pose muy casual, donde prácticamente no se veía su vagina. Aunque sus tetas, coronadas por ...