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La tuve que engañar para que aceptara el trío (2)
Fecha: 03/03/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Olga, Fuente: TodoRelatos
... que sentías rico y mira mis manos son muy grandes. -¡¿Tres dedos?! Pues la verdad creí que era solo uno. No sé cómo, pero después de muchas palabritas y caricias, logramos convencerla, Gerardo fue por el lubricante mientras yo le chupaba el culo y se lo abría con mis deditos. -¿Te gusta esto, Sammy? -Sí, pero su verga me va a romper, tengo mucho miedo, mamita. -Al principio te va a doler un poquito, pero luego vas a sentir delicioso, un orgasmo por el culo, es tres veces más fuerte que por la cuca. -¿Entonces por que no lo haces tú? -Porque a mí no me caben sus 3 dedos y tú ya los probaste y te gustó. -Está bien, mami, confío en ti, pero si me duele mucho le dices que pare. -Te lo prometo. Mientras Gerardo se ponía el condón yo le unté abundante lubricante adentro y afuera de su culo, le pedí a Sammy que hiciéramos un 69 de ladito, así yo le daría placer con mi boca y cuando estuviera bien caliente, se dejara coger por el culito; empezamos a chuparnos las panochas y las dos aprovechamos para meternos deditos en nuestros culos, cuando la oí gemir, le hice señas a Gerardo para que se la cogiera, él se colocó detrás y apuntó su verga a su ojete, ella apretó el culo y dejó de mamarme. -Has oído eso de flojita y cooperando, si lo aprietas Gerardo tiene que empujar muy duro para que te entre y eso te va a doler, pero si lo relajas, todo va a ser más fácil para ti… no llores, nenita, vas a ver que cuando todo termine me vas a agradecer por ...
... haberte engañado. -Esta bien, mami, nunca me han metido nada por ahí, así que, por favor, papito, hágamelo con mucho cuidado. -Te lo prometo, putita. Yo me prendí de su clítoris, pero Sammy no respondía a mis caricias, de pronto vi como contrajo su cuerpecito y pegó un alarido tremendo. -Ya te entró la cabeza, aguanta a que te pase el dolor, putita, solo será un momento, te juro que no me voy a mover hasta que tú me lo pidas. -No, no, no, mami, dile que me la saque, no aguanto, me duele mucho. -Lo peor ya pasó, nenita linda, aguanta, ahora viene lo bueno, te voy a chupar el botoncito y vas a ver como tu solita te vas a ir ensartando su verga, ¿Ya no te duele tanto? ¿Verdad? -No tanto, pero no aguantaría que me la metiera toda. -Eso dices ahora, luego vas a aullar de puro placer. Gerardo se empezó a mover y Sammy le ponía sus manos en sus piernas para evitar que la penetrara, pero una verga caliente no entiende de razones y sin mediar palabra se la dejó ir toda, Sammy abrió la boca y luego soltó un alarido. -Lo lograste, Sammy, ahora quédate quieta unos instantes y cuando sientas que estás preparada, muévete tú, así Gerardo sabrá que tu culo ya se acostumbró a su tamaño, tómate otro trago de whisky, eso va ayudar a que te relajes. Yo la veía llorar de dolor y la entendía, las pocas veces que mi marido me partió el culo, a mí me pasaba lo mismo, la besé con ternura, me bebía sus lágrimas, y de pronto se hizo la magia, Sammy empezó a mover el culo ...