Retiros Espirituales – Capítulo 13 (primera parte)
Fecha: 08/03/2025,
Categorías:
Gays
Dominación / BDSM,
Voyerismo
Autor: anonimous81, Fuente: SexoSinTabues30
... estaban experimentando sus amigos, esto dos por su parte sobaron sus pieles recién golpeadas y lagrimearon un poco, levantaron sus túnicas exponiéndole al grupo sus vergas con una leve erección, se apresuraron a montar sus caballos y al apoyarse en esas sillas, se les pudo ver la molestia de su piel recién golpeada, así, ya con Carlos y Abel también en sus bestias, iniciamos la cabalgata.
Íbamos cabalgando a campo abierto, al ver cómo administrador y líder dirigían al grupo, sentí impotencia por no haber podido disfrutar de como Carlos subía a su caballo, me había perdido del espectáculo por el afán de iniciar la dichosa cabalgata, aunque en esta oportunidad, nuestro líder vestía una licra del mismo color de su túnica que le cubría hasta las rodillas, cosa que me disgustó porque me perdía en gran medida de verle esas piernas desnudas, era obvio que había previsto la actividad llevando consigo esa prenda debajo de su uniforme, los manes que iban con su ropa interior aún puesta se notaban algo más cómodos que los que no, yo era parte de ...
... estos últimos y buscaba y buscaba la manera de acomodarme en esa silla de montar para evitar el roce de mi piel y el golpe cuando el caballo aceleraba su paso, estaba siendo demasiado molesto por lo que traté de poner tela de mi túnica debajo de mi culo para cubrirme y enrollé otra parte para abullonarme debajo de mis güevas y así evitar el constante golpeteo, todos nos mirábamos buscando cómo cada uno sorteaba esta dificultad, verlos así me arrechaba, verlos acomodarse esas vergas, su incomodidad, parar su caballo para buscar una mejor posición dejando al aire todo, ver algunas vergas semierectas por el golpeteo y por la fricción, era un deleite y más cuando Abel de manera estratégica golpeaba el caballo con su fusta de quien paraba, obligando al animal a volver a trotar e incluso galopar y que quien lo montaba, por la sorpresa, tuviera que sentarse de nuevo como estuviera, muchas veces con su verga sin cubrir y ver ese bamboleo, me estaba regalando unas imágenes bastante morbosas que difícilmente iba a borrar de mi mente.
Continuará…