1. Priscila 2


    Fecha: 10/03/2025, Categorías: Bisexuales Infidelidad Transexuales Autor: Riseva, Fuente: SexoSinTabues30

    Ésa noche llegué tarde a mi casa, cerca de las dos de la madrugada.
    
    Fui a la cocina y del refrigerador saqué la botella de whisky, me serví un vaso y me tomé un trago. Metí dos dedos al vaso y mojados con licor me los pasé por el cuello y la cara. Me tomé el resto y me serví otro vaso. Normalmente no fumo, salvo ocaciones especiales. Esta era una ocasión especial, encendí un cigarrillo y le di una profunda aspirada, bote el humo contra mi ropa, repetí el proceso hasta terminar el cigarrillo y el whisky. Luego me fui a acostar, el whisky hizo efecto y me quedé dormido.
    
    – A qué hora llegaste anoche? – me preguntó mi esposa.
    
    – No sé, no me fijé –
    
    – Llegaste ebrio y pasado a humo –
    
    – Me tomé un par de tragos y un cigarrillo, eso fue todo – y era cierto. Me quedé en la cama pensando lo del día anterior y me dió vergüenza. Después en la ducha, mientras me lavaba, sentí mi ano adolorido todavía. Me acordé de la chica y de cómo me penetraba. Nunca más voy a hacer algo parecido.
    
    Seguí mi vida normal, como siempre. En el trabajo mis compañeros me molestaron por la chica.
    
    – Cómo te fue con la mina? – me preguntaron.
    
    – No pasó nada, al principio sí, me entusiasmó, pero era menor de edad y eso es muy peligroso – les contesté.
    
    – Si, yo me di cuenta que era la más joven, me gustó, pero me di cuenta que quería contigo – dijo otro.
    
    – Ya, que no se hable más de esto – dijo otro, lo que fue un alivio para mi.
    
    Pasó la semana sin problemas, el viernes antes ...
    ... salir de la oficina guardo todo y se me cae el celular, al recogerlo apareció el nombre de ella en los contactos. Prisma ltda. le puse para despistar. No sabía si llamarla o no. Si la llamo va a creer que es para que me coja. Bueno, si nos juntamos es obvio que va a pasar, guardé el celular y olvidé el tema. Esa noche me acordé de ella. Durante la semana siguiente estuve a punto de llamarla, sólo para saludarla. El viernes en la mañana la llamé.
    
    – Hola, como estas? – le pregunté.
    
    – Quién habla? – preguntó, no tenía mi número. Al escuchar su voz, algo me recorrió todo el cuerpo.
    
    – Soy yo, Cristian – le dije.
    
    – Hola – me dijo, cambiando el tono de voz.
    
    – Pensé que no me llamarías, seguramente se le habrá olvidado de mi, pensé – dijo ella.
    
    – Siempre me acuerdo de ti, te llamé para saber como estabas – mi corazón latía muy rápido.
    
    – Bien, gracias. Vas a venir a buscarme? –
    
    No supe qué responder, no lo había pensado. Aunque sí lo había pensado, me gustaría volver a verla, aunque sea sólo para conversar.
    
    – Dónde? – le pregunté, estaba nervioso.
    
    – En el mismo lugar, dime tu la hora – dijo ella.
    
    – Como a las 8? –
    
    – Si, a las 8, te espero –
    
    – Nos vemos – le dije y corte.
    
    Porqué la llamé? Me preguntaba, estaba nervioso, las manos me sudaban. Seguí trabajando pero pensando en ella. No quería nombrarla ni con el pensamiento. Qué voy a decirle a mi esposa? Y si no voy? No, no puedo no ir sin avisarle. Le voy a avisar que surgió algo y no puedo ...
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