1. Por fin me cojo a mi tía Rebeca


    Fecha: 14/03/2025, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Amor a las Milf, Fuente: CuentoRelatos

    ... masturbarme con ellos, era un conjunto negro y olían tan deliciosa que solo pensaba en cogérmela y meterle mi verga, tan emocionado estaba que no me di cuenta cuando entro y me vio jalándome con su brasieres.
    
    Tia: Que estás haciendo... Que cosa tienes ese es mi brasier?
    
    Yo: Ayyy tía lo siento, perdón no pude evitarlo... La verdad es que siempre he querido cogérmela, Ud es una mujer muy atractiva y está muy buena y cada vez que la veo se me pone así de dura mire...
    
    Me quite el brassier y se la mostré toda, me acerque hasta ella y tome su mano y la puse en toda mi verga para que sintiera lo duro que estaba.
    
    Tía: Ayyy Eduardo... Que dura esta... Uf que ganas de...
    
    Yo: De que tía?? Hágalo tranquila esto quedará entre Ud. y yo.... Vamos tía aprovechemos que me por fin estamos solitos Ud. y yo toda la tarde y podemos hacerlo todo el tiempo que Ud. quiera...
    
    Tía: Que ganas de chupártelo papi se siente tan rico tenerlo en mi manos (como se acababa de salir de bañar dejo caer su toalla y se agachó solita a comer)
    
    Seguro que quedara entre los dos Eduardo, nadie se puede enterar de ...
    ... esto...
    
    Yo: Tranquila tía, disfrutemos tía (abrió esa boquita y se puso a mamarme la verga).
    
    Empezó con una de las mejores mamadas que me han hecho, (se notaba que le hacía falta una verga en su boca por qué lo chupaba como si no hubiera un mañana). Le tome su cabello para ver cómo se la comía lentamente, como le daba lametazos y chupaba mis bolas con tanta delicia que me excitaba demasiado... La pare un poco y la empecé a besar y manosearla todaaa, desde su cuello, sus hombros, su pecho, sus senos, su cintura bien pegada a mi verga para que la sintiera toda, sus nalgas bien redondas que cabían perfectamente en mis grande manos.
    
    La puse en la cama y empecé a darle en 4 gemía delicioso y solo pedía más y más, la tuve así por un rato y luego la puse encima de mi y ella empezó a cabalgar como toda una vaquera, quería su leche fuera como fuera.
    
    Hicimos muchas posiciones más durante 1 hora completa, después me vine en sus senos y cara y la deje descansar un rato mientras respiramos y volvíamos a darle, perdí la cuenta de cuántas veces me la cogí ese día... Y desde ese día nos vemos ocasionalmente para coger. 
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