UNA MESERA PARA DOS.*
Fecha: 26/03/2025,
Categorías:
Hetero
Intercambios
Lesbianas
Autor: Vladimir escritor, Fuente: SexoSinTabues30
Tuve la gracia de tener una esposa con la cual practicabamos los intercambios de pareja o trios.
Una de nuestras más gratas experiencias fue con una chica que atendia las mesas de una fonda de comida.
Johana. Una chica de piel más que blanca, delgada, bonita figura, de 1.68 aproximadamente de estatura, trasero y pechos medianos, cabello claro y largo, cara muy bonita, de labios gruesos.
Jacqueline. Morena clara, 1,65 de estatura, pechos chicos, trasero grande, también de buenas curvas.
Y yo. Marco. También moreno claro, 1.70 de estatura y delgado.
Hicimos muy buena amistad con Johana, tanto que procurabamos dejarle buenas propinas. Su charla y su atención para con nosotros era muy cálida y cordial.
Un día mi esposa me confesó que le atraía mucho nuestra mesera.
Planeando e intentando conquistarla o ya de menos convencerla para un trío, sin faltarle al respeto. Claro.
Así estuvimos varios meses. Hasta que…
En una de esas idas a comer, ella chocó con Jacqueline, quien le sostuvo algunos trastes, para que no cayeran al suelo.
Yo no me di cuenta, pero ella me platico algo entusiasmada que le pudo tocar ambos senos.
Al llegar Johana para tomar la orden, se disculpó varias veces con mi mujer.
Ella le decía que no había problema, que solo fue un accidente, en lo que la tomaba de la mano.
Así como estaban Jaque, besó la mano de nuestra amiga, quien se sonrojo y muy nerviosa nos atendió.
– Amor. Voy con todo. No me detengas.
– Pero amor, ...
... es muy arriesgado.
– ¿No te diste cuenta de lo nerviosa que se puso cuando le bese la mano? ¿Además, que puede pasar? Le pido disculpas y ya.
Todo sigo con normalidad.
Hasta que mi esposa fue a entregarle su propina a la chica. Intercambiaron unos comentarios y listo. Nos fuimos del lugar.
En el camino Jacqueline me hizo saber que había invitado a Johana a la casa y que ella había aceptado.
El plan era el siguiente. Yo me ausentaria unos minutos en lo que Jaque hacia la labor de ligue.
Al llegar con ellas, las vi sentadas en el sofá, risa y risa, muy animadas.
Salude a Johana, a mi esposa y me serví un trago.
Jacqueline tuvo que ir al baño y yo medio platique con nuestra invitada.
Al llegar mi mujer, volvió al lado de ella.
La tomó de la cara. Johana sonreía muy nerviosa, para dejar que mi esposa pusiera sus labios en los de ella.
No se como la convenció, pero estaban envueltas en un beso muy provocativo.
Las manos de ambas se recorrían mutuamente, una mano de Johana entró bajo la falda de mi pareja, para sentir su coño.
Jacqueline le desabotonó la blusa, atacando esos pechos firmes y bonitos.
Al echar la cabeza hacia atrás, la chica me mando un beso.
Cosa que no pude resistir y me uni a mi mujer en los besos con Johana.
Pusimos a Johana de pie.
Mi mujer de frente y yo por atrás, le quite su blusa, bese su cuello, su espalda, desabroche su sostén, para pasar mis manos por delante y así irle quitando su pantalón de mezclilla ...