1. Sexo morboso con mis dos hermanos (II)


    Fecha: 01/04/2025, Categorías: Gays Autor: JosraGream, Fuente: CuentoRelatos

    ... llegar a mi cara, metió su lengua en mi boca, al mismo tiempo mi hermano Mauro nos abrazó a ambos y acercó su cabeza hacia la de nosotros, y también metió su lengua, los tres comenzamos a besarnos al mismo tiempo y a llenarnos de saliva toda la cara, parecíamos caníbales queriendo devorarnos; se me antojó darles sexo oral, así que aproveché, bajé hasta sus cinturas, mientras ellos se quedaron besándose, tomé sus dos hermosos penes y comencé a chuparlos de arriba a abajo, un rato uno y un rato otro, ambos estaban velludos, pero más el de Carlos, se notaba que lo tenía así para complacer a Mauro cuando tenían sus encuentros sexuales.
    
    Mientras olía y chupaba los penes de mis hermanos, ellos seguían abrazados y besándose, hasta que Carlos dijo: "vamos al mueble, rápido, que se me sale la leche y quiero que nuestro hermano la sienta en su cara". Yo no respondí a eso, pero no me causó molestia, estaba tan excitado que podía hacer lo que sea, y sentir el semen de mi hermano en la cara era algo que seguramente me llevaría al cielo del placer. Mi hermano Mauro y yo nos sentamos en el mueble, mientras que mi hermano Carlos se quedó parado en frente de nosotros masturbándose, cuando comienza a gemir, se acerca a mi cara y aprieta el tronco de su pene para que ...
    ... el semen salga con presión, escucho como su respiración se agita, y comienza a salir su semen chocando con mi cara, casi me deja ciego, pero mi hermano Mauro que estaba a mi lado, me pasó la lengua por toda la cara y se tragó el semen de Carlos, lo que le provocó casi al instante tener un orgasmo, se volteó completamente hacia mi mientras estaba limpiando el semen de mi cara y eyaculó en mis piernas.
    
    Cuando ambos terminaron, se pusieron en frente de mi, metieron sus penes flácidos en mi boca y yo seguí masturbándome mientras se los chupaba, tampoco aguanté tanta excitación y morbo, así que eyaculé con sus penes en mi boca; no sé cómo pude eyacular tanto semen si antes de descubrirlos ya me había masturbado leyendo sus chats, pero sucedió, y fue riquísimo.
    
    Al terminar, ambos se sentaron a mi lado, me tomaron de la mano, y me comenzaron a besar en las mejillas, no dijeron nada más, sólo se quedaron un buen rato tomándome de la mano y haciéndome cariño. Desde ese día, fuimos aún más inseparables, y cada vez que podíamos teníamos sexo entre los tres. Al transcurrir unos meses, nos volvimos tan íntimos que terminamos formalizando una relación poliamorosa, a escondidas de los demás, pero terminamos siendo tres hermanos enamorados y sedientos de sexo. 
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