Andre (parte 2)
Fecha: 11/08/2025,
Categorías:
Dominación / BDSM,
Autor: Montes Federico, Fuente: CuentoRelatos
- “Poné tus manos para adelante”, le dije a lo cual hizo caso. Le puse unas esposas de cuero con velcro, la hice acostar boca arriba y le até las manos al respaldo. Acto seguido le puse una venda ciega. Ella me dejaba hacer.
Una vez que estuvo así acostada, atada y vendada, empecé a masajearla y acariciarla largo tiempo y, de vez en cuando sobaba sus pechos, pasaba los dedos por su entrepierna o acariciaba su cola. Todo esto lo matizaba con algunos chirlos, besitos, chupadas de sus pezones, lamiditas en su clítoris. Ella se iba calentando evidentemente y me lo demostraba con sus contorsiones, gemidos y suspiros.
La obligué a darse vuelta, poniéndola de espalda, le propiné varios chirlos repartidos en sus nalgas para después empezar a jugar en su culito con un dildo de esferas lubricado. Una por una fueron entrando las esferas en su cola y le daba dos chirlos por cada una que se comía. Sus gemidos me incitaban a seguir de modo que, cuando todas las esferas estaban en su colita, la di vuelta y empecé a trabajar su clítoris con un vibrador mientras cada tanto le pasaba la lengua. Rato después se contorsionó en un orgasmo, solo acompañado con unos espasmos silenciosos.
Esperé que se repusiera para continuar acariciándola, apoyando el vibrador contra el dildo anal mientras le lamía su preciosa conchita. Dejé el aparatito para empezar a acariciar su vagina con mis dedos mientras lamía su clítoris y le daba chuponcitos. Su segundo orgasmo lo sentí cuando levantó su pelvis ...
... para acercar más aún su conchita a mi boca y empezó a jadear y gemir. Le saqué la venda, le solté las manos y la hice sentar en la cama y me senté a su lado.
- “Subite a horcajadas sobre mí y poné mi pija en tu conchita”
Ella hizo caso y fue bajando para que la penetre por completo. Una vez que estuvo toda dentro de ella, se abrazó a mi y empezó a moverse suavemente mientras la tomaba de su colita y la llevaba para acompasar nuestros movimientos. Así estuvimos un rato hasta que sentí que se iba calentando. De a poco la llevé a realizar movimientos más largos y fuertes, saliendo y entrando de su interior y moviéndola en vaivén sobre mí.
- “Así papi, así. Llevame así suavecito hasta acabar. Me encanta”, me dijo entre suspiros.
- “Me encanta cogerte así, putita, toda pegada a mí, sintiendo tus tetas contra mí, calentita y flojita, gozando mi pija.”
- “Si papi, toda para vos y toda tu pija para mí. Me encanta”
Así estuvimos calculo que diez minutos más hasta que se abrazó y se pegó a mi para que la penetre hasta el fondo y empezó a moverse en espasmos mientras apoyaba su cabeza en mi hombro. Creo que estuvo así dos o tres minutos hasta que se aflojó toda, levantó su cabeza y me dio un beso profundo, sensual y cálido. La ayudé a acostarse, la moví para ponerla boca abajo y le dije:
- “Quedate así quietita mientras disfruto tu hermoso culito”
Ella solo sonrió y se acomodó, abrazando la almohada y dejándome mientras le sacaba suave y despacito el dildo, me ...