La isla de los castrados IV (FINAL)
Fecha: 20/08/2025,
Categorías:
Dominación / BDSM,
Autor: ana, Fuente: TodoRelatos
... testículos con sorprendente delicadeza.
Como si tuviera vida propia, la polla cobró vida incluso antes de que lo hiciera su dueño. Cuando por fin despertó, el dolor era terrible, pero se vio sorprendido por las deliciosas caricias de la chica y su coño en plena cara. Al escuchar sus quejidos, Melany cogió un huevo con cada mano y apretó los muslos que rodeaban la cabeza del hombre.
- Hazme disfrutar o te dejo sin pelotas ahora mismo. – lo amenazó apretando levemente los testículos.
El macho gritó de dolor pero, entre que no tenía otra opción y que hacia tanto tiempo que no se comía un coño, obedeció y lamió el depilado coño como si no hubiera un mañana. Mientras disfrutaba de la nerviosa lengua, la joven volvió a acariciar los testículos y se metió la cabeza de la polla en la boca para rodearla lentamente con su lengua. Después de unos segundos se puso a mamar la polla con impresionante habilidad.
El tipo se dejó llevar y empezó a manosearle las tetas, lo que en principio no pareció importarle a Melany. Ésta detuvo un momento la mamada y lo pajeó mientras le decía:
- ¿Eso es lo mejor que sabes hacer? ¿Acaso es la primera vez que te comes un coño? Esfuérzate o ya sabes lo que hay. – le dijo volviendo a apretarle los huevos y continuando con la mamada.
El tipo temió por su virilidad y lamió el clítoris lo mejor que pudo, pero al poco tiempo notó que estaba a punto de correrse y pronto descuidó la técnica y se centró en disfrutar del mejor orgasmo de su vida. ...
... Melany casi se atraganta con la corrida, pero en vez de dejar de chupar, apretó los huevos con fuerza hasta que la polla terminó de soltar leche. Cuando la sacó de su boca el tipo estaba tan extasiado que había detenido el cunnilingus, pero bien que seguía con las manos en las perfectas tetas.
- ¡Qué decepción! Los tíos siempre dejándonos a medias.
Mientras decía esto, sujetó la base de la aún erecta polla con una mano y con la otra agarró el glande para tirar con fuerza hacia ella como si cambiara de marcha con la palanca de cambios de un coche. Se oyó un extraño chasquido seguido de un agudo grito varonil.
- Sí, te he partido la polla. – confirmó Melany por si al tipo le quedaba alguna duda al no poder ver su pene formando un ángulo recto en el que media polla apuntaba hacia delante de su cuerpo y la otra mitad hacia su pecho.
El dolor y el miedo se apoderaron del macho, que gritándole al coño quiso quitarse de encima a la mujer, pero sus muslos se cerraban firmemente sobre su cabeza haciendo imposible escapar. La desesperación le obligó a apretarle las tetas con la esperanza de encontrar alguna debilidad en el cuerpo femenino. No pareció ser así, ya que lo próximo que notó el hombre fueron sus testículos siendo succionados por la boca de Melany.
- ¡No… no….! – suplicó notando que las muelas formaban una mortal prensa sobre sus colgantes amigos.
Pellizco sus pezones y patéticamente intentó morderle el coño, pero nada colgaba en la entrepierna femenina y ...