1. Mi anécdota en el tren rumbo a Constitución


    Fecha: 09/12/2024, Categorías: Fantasías Eróticas Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    Desde hace ya un año tengo una terrible necesidad y es que alguien se me arrime en el tren rumbo a Constitución a la mañana. Que me puntee el culo, y me toque en pleno viaje. 
    
    Ya me ha pasado solo una vez y fue lo mejor. Procedo a contar esta anécdota.
    
    Sucedio a mediados del año pasado. No hacia mucho frío pero igual llevaba una campera de cuero y mi pantalón para ir a la oficina. Subi al tren a eso de las 8.20 en la estación de Lanus. Hice como pude para entrar y me acomode en uno de los caños, dandole la espalda al pasillo. Habia tanta gente que estaba completamente apretada y hacia fuerza hacia atras para no aplastar a una señora que tenia delante mio sentada.
    
    Cuando el tren se puso en marcha hacia la estación de Gerli, senti a alguien acomodarse detras mío. Senti algo en mi culo, primero no le quise dar importancia, pensando que seria un bolsillo con un teléfono o una billetera, ademas de que estaba tan repleto de gente que me parecia algo normal. Pero al ratito comenzo a frotarse contra mi. No se sentia como un celular. Podia sentir que era algo "cilindrico" que se movia de izquierda a derecha, de arriba hacia abajo y que presionaba contra mi culo en intervalos.
    
    En cuanto me di cuenta de lo que estaba pasando mire mi telefono para disimular y acomode mi mochila para cubrir la vista. Desde chica fui muy calentona entonces no me era molestia lo que ...
    ... estaba ocurriendo, todo lo contrario, me encantaba. Con cuidado comence a moverme contra esa erección.
    
    Cuando la puerta se abrio en Gerli, apenas bajaron dos personas y subieron bastantes, por lo que aproveche y apoye completamente mi culo en el. La puerta se cerro y el continuó. Yo segui moviendome disimuladamente, sintiendo como mi vagina se calentaba y mojaba. Por un momento me parecio sentir que se saco el pene porque pude sentirlo mas directo entre mis nalgas, la idea de que se pudiera correr y mancharme el pantalón me espantó, pero estaba tan concentrada en seguir sintiendolo que la idea se esfumó rápido. 
    
    Luego de pasar las estaciones de Avellaneda y de Yrigoyen, estabamos llegando a Constitución y yo deseaba que el viaje no acabara más. Juraría que solo asi podria correrme. Habria deseado que quien sea que me estaba apuñalando el culo con su pija se atreviera a mas, que me tocara o incluso encontrarmelo denuevo en futuros viajes. Pero cuando bajamos del tren se acabó.
    
    Fui a tomar el subte y estaba absurdamente caliente. A la vuelta del trabajo pense "voy a regalarme a alguno a ver si alguien se anima", acomodandome contra los caños del subte y el tren, pero lamentablemente nada paso hasta el dia de hoy.
    
    Algun dia va a volver a pasar.. Y cuando pase lo voy a gozar tanto como la primera vez. No lo quiero, lo necesito y deseo con todas mis fuerzas. 
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