1. Karoline & Kiera Capítulo 15: Fin del tercer día


    Fecha: 27/11/2025, Categorías: Transexuales Autor: Naomi Travs, Fuente: TodoRelatos

    A la 1:00 a.m., Karoline y Kiera emergieron de sus respectivas habitaciones en el tercer piso, sus cuerpos exhaustos pero vibrando con una energía residual de placer. Ambas estaban desnudas, sus pieles marcadas por la intensidad de la noche: chupones, arañazos y líneas rojas de látigos adornaban sus figuras afeminadas. En sus manos colgaban los restos de su ropa, el corsé de cuero de Karoline hecho jirones, el lazo rojo desatado y sucio, y el body de látex de Kiera rasgado, el lazo azul empapado y colgando inútilmente. Sus penes diminutos, ahora libres de los adornos, mostraban signos de la excitación pasada, y sus piernas temblaban ligeramente con cada paso, adoloridas pero llenas de una satisfacción profunda.
    
    Caminaron por el pasillo de mármol hacia su suite, sus risas suaves resonando en el silencio de la mansión. A pesar del dolor en sus músculos y la sensibilidad de sus cuerpos, sus sonrisas eran amplias, iluminadas por una felicidad genuina que reflejaba el éxtasis compartido. "Nunca pensé que algo así podría sentirse tan bien", susurró Karoline, su voz ronca mientras se apoyaba en el hombro de Kiera. Esta se rió, su tono juguetón pero agotado: "Eres increíble, Karoline. Esos machos nos han dado una noche para recordar." Sus ojos brillaban con complicidad, sabiendo que habían superado ...
    ... un nuevo límite juntas.
    
    Al llegar a la suite, cerraron la puerta tras de sí y dejaron caer los restos de sus atuendos al suelo, el sonido de la tela rasgada mezclándose con sus respiraciones entrecortadas. Sin decir más, se acercaron, sus cuerpos desnudos rozándose en un abrazo cálido. Sus labios se encontraron en un beso suave al principio, un contraste con la rudeza de la noche, pero pronto se volvió más profundo, sus lenguas explorándose con una ternura que hablaba de su vínculo. Las manos de Karoline acariciaron la espalda de Kiera, trazando las marcas dejadas por los látigos, mientras Kiera sostenía las caderas de Karoline, sintiendo los morados que aún palpitaban.
    
    Se separaron lentamente, riendo entre jadeos, y se dirigieron a la cama enorme de su habitación. Se acostaron juntas, sus cuerpos entrelazados bajo las sábanas de seda, el contacto piel con piel aliviando el dolor mientras compartían el calor. "Todavía quedan dos días", murmuró Kiera, su voz adormilada pero cargada de anticipación. Karoline asintió, apoyando la cabeza en su pecho. "Sí, y vamos a darlo todo", respondió, su sonrisa reflejando una mezcla de cansancio y determinación. Con un último abrazo, cerraron los ojos, dejando que el sueño las envolviera, sabiendo que la aventura en la mansión aún tenía más por ofrecer. 
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