1. Mi secretaria se convirtió en mi esclava sexual


    Fecha: 28/11/2025, Categorías: Confesiones Autor: Matheoo, Fuente: TodoRelatos

    ... le pedí que me trajera el café exactamente a las 10 en punto, que me recordara mis citas, que organizara mi agenda de una manera específica. Y ella lo hacía, siempre atenta, siempre dispuesta a cumplir mis deseos. Le enseñé que su valor radicaba en su obediencia, en su capacidad de anticipar mis necesidades, y ella lo entendió, transformándose en la esclava sumisa perfecta.Una noche, después de una sesión particularmente intensa, la abracé mientras yacíamos en la cama, nuestros cuerpos entrelazados, nuestros corazones latiendo al unísono. Le susurré al oído cuánto la admiraba, cuánto la deseaba, y ella me respondió con un susurro tembloroso: "Gracias, Amo. Estoy aquí para servirte, siempre."Y en ese momento, supe que había encontrado algo único, algo que trasciende lo físico, lo emocional. Había encontrado una conexión profunda, una relación de poder y sumisión que nos completaba a ambos. Mariana era mi esclava, y yo su Amo, y juntos, explorábamos los límites de nuestro deseo, de nuestra obediencia, de nuestro amor.La ...
    ... mañana siguiente, mientras desayunábamos juntos, le dije que quería que se mudara conmigo. Que quería que nuestra relación fuera completa, que viviéramos juntos, que compartiéramos todo. Ella me miró con lágrimas en los ojos y asintió, su voz temblando ligeramente: "Sí, Amo. Haré lo que desees."Y así, María se convirtió en mi esclava, mi compañera, mi amor. Vivimos juntos, exploramos juntos, y cada día era una nueva aventura, una nueva oportunidad de descubrir los límites de nuestra relación. Le enseñé, y ella aprendió, y juntos, crecimos en una danza de dominación y sumisión que nos llenaba de placer y satisfacción.Nuestra vida juntos era un equilibrio perfecto de poder y obediencia. Hasta que un día recibí una llamada de parte del dueño de la empresa donde trabajaba. Me anunciaban que recogiera todas mis cosas porque nos marchábamos, la compañía cerraba esa sucursal y requerían mi presencia para impulsarla en otro país. Mariana no pudo acompañarme por vínculos irrompibles con uno de sus familiares, y tuvimos que separarnos. 
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