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La macizorra tetona de la construcción (4)
Fecha: 01/01/2026, Categorías: Anal Autor: Macizorraputitetona, Fuente: CuentoRelatos
Una vez que mi querido jefecito Freddy, me dio de tomar su semen, procedió a desabrochar mi falda, me la subió y me senté sobre el escritorio. Él continuó sobre mí besándome de lengüita y abriéndome las piernas… abre bien las piernas Macizorra tetona… para follarte bien tu panochota que tienes ya escurriendo de ganas golosa y putona. Le abrí bien las piernas y se inclinó a lamer mi clítoris y mis labios vaginales, me pasaba su riquísima lengüita por el clítoris y me la metía a la vagina… y yo nada más gemía… ay Freddy… que rico, si así bebé, así más, más por favor mi amor. ¡Vaya que eres caliente Macizorra tetona! Pero que sabrosa estás mamasota putona y cachorra. Me abrió la blusa y se inclinó a chuparme y a morderme los biberones, ¡auu! Freddy que rico mi amor, y en eso estaba cuando se pegó a mí y me la clavó directamente en el año, salvajemente. Me hizo gritar y despegarme un poco de la superficie del escritorio. ¡Le dije ay cabrón! No seas hijo de puta, me duele mucho, no seas salvaje. Relaja bien tu culo putota hermosa, te va a gustar. Traté de relajarme, pero su enorme verga en verdad me lastimaba, era larga y muy gorda, me calaba en el ano. Freddy mi ardiente jefecito era un morboso, hambriento de sexo como yo. Comprendió que me encantaba que me estuviera disfrutando y haciéndome gozar de placer. Pero que tenía que llevársela con más calma si quería que aquella follada de culo fuera más deliciosa para los dos. Me la sacó del culo y me ...
... enderecé para mamársela. Tenía su enorme polla bien mojada, gruesa y roja de la cabeza. Se la lamí tal como si fuera una deliciosa paleta de dulce, le chupé las bolas y lo estimulé con mis labios y después me recosté sobre el escritorio, abriéndole las piernas, mientras me chupaba yo misma los pezones, estaba ardiente de deseos de que ya me la metiera a la panocha y me follara intensamente hasta hacerme venir en él. Y al verme chupando mis tetas y frotando mi clítoris, él me empezó a tallar la cabeza de su pene en mis labios vaginales y en mi clítoris, mojándolo aún más. Se inclinó para besarme y mientras nos dábamos un ardiente beso de lengüita, me la metió y no saben lo delicioso que sentí, creí venirme desde el el primer momento que me la clavó. ¡Ay que rico papi! Que vergota tan sabrosa tienes mi amor y eso lo excitaba aún más, me la metía y me la sacaba rápidamente con mucha fuerza y yo sentía que me llegaba al tope de mi vagina. Él me veía con mucho morbo y ruborizado por el calor que sentía, mientras que yo disfrutaba de sus embestidas vigorosas y sentía cada vez que me rozaba el clítoris con la cabeza de su verga y luego que me la metía, yo sentía que mi vagina se contraía como tratando de comerse esa verga tan deliciosa. Me veía ardiente de placer y me preguntaba ¿Te gusta mucho verdad Macizorra putota? Le dije sí Freddy que rico papi, así, así fóllame duro. Me quiero venir en tu polla y como toda zorra ardiente me chupaba los pezones y me frotaba el ...