1. Mi mujer y mis cuñadas. fin


    Fecha: 02/01/2026, Categorías: Incesto Autor: SOLCI, Fuente: TodoRelatos

    MI MUJER Y MIS CUÑADAS. FIN
    
    Estuvimos como unas semanas sin comentar lo sucedido en casa de su hermana María, y mi mujer tampoco me hablaba de lo que tenía pensado hacer con su otra hermana, con Pilar. Yo después de lo vivido no me imaginaba lo que se le podría ocurrir a mi mujer.
    
    Pasadas unas semanas, me comentó que el próximo sábado había quedado con su hermana para cenar los cuatro, nosotros dos, Pilar y mi cuñado. Llegado el sábado me comentó que me adelantase yo, que ella iría a comprar unas cosas para la cena y que llegaría sobre las 20:00h; yo llegué a casa de mi cuñada a las 18:00h incitado por mi mujer. Cuando llegué me recibió Pilar muy contenta diciéndome que estaba encantada por la cena propuesta por mi mujer, yo sabía que algo iba a ocurrir, pero no comenté nada.
    
    Bueno, Pilar me invitó a una cerveza y le pregunté por su marido, me dijo que como todos los fines de semana se había bajado a ver el fútbol y que llegaría para la cena (sobre las 20:00h), yo le comenté que Berta me había comentado que se retrasaría y que llegaría sobre esa misma hora. Nos mirábamos mientras hablábamos y llegamos a la conclusión de que disponíamos de dos horas para nosotros.
    
    Dejé la cerveza sobre la isla de la cocina y me acerqué a ella, la cogí por la cintura y acerqué mis labios a su boca, ella los recibió con la misma entreabierta, nos besamos y comenzamos a intercambiar nuestras lenguas, al mismo tiempo mi pierna derecha ya se había introducido entre las suyas y ella ya ...
    ... comenzaba a agitar su respiración, le comenté que me apetecía mucho follarla y ella me dijo que había estado como un mes esperando ese momento, ya estábamos supercalientes, metí una mano entre sus piernas y me encontré con que no llevaba ropa interior, con lo cual pude acariciar su coño directamente el cual ya presentaba un estado de lubricación acojonante, ella me comía el cuello, me lo mordisqueaba, yo le hice darse la vuelta y le dije que se pusiese de bruces sobre la isla, para a continuación subirle la falda y dejas sus nalgas a la vista, le separé las piernas y me arrodillé para comenzar una comida de ano increíble, se lo ensalivé todo lo que pude, y fui introduciendo la punta de mi lengua poco a poco, ella se abría todo lo que podía, a continuación aproveché para con los dedos irle acariciando su clítoris, ella gemia, gemía y gemía, yo me ponía como un burro pues el ver como la saliva y sus jugos se deslizaban por la cara interna de sus piernas era increíble. Ella no tardó en alcanzar un brutal orgasmo momento en el que se dio la vuelta y fue ella la que se agachó bajó mi pantalón y mi calzoncillo a la vez y tomó mi polla que ya apuntaba hacia el techo y después de escupirle un par de veces se la metió en la boca y comenzó una glotona mamada, le comenté que si seguía así me correría en cero coma, a lo que ella se levantó y cogiéndome de la polla me llevó hacía el sofá, me tumbó en el mismo y procedió a subirse e introducirse mi polla poco a poco, en ese momento ya se ...
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