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Los probadores de las tiendas
Fecha: 04/01/2026, Categorías: Voyerismo Autor: Mirado mirando, Fuente: TodoRelatos
Como indica mi nombre, me gusta mirar y que me miren, o mejor, que miren a mi mujer o nos vean follando. Creo que ese gusto por el voyeurismo lo he tenido siempre, pero se destapó hace muchos años, cuando trabajaba vendiendo seguros a puerta fría. Era una tarde de Junio y fuimos un compañero y yo a una tienda de ropa a presentar nuestros productos. Nos atendió el propietario en el mostrador de la tienda, teniendo él a su espalda los probadores de los clientes, que se cerraban con una cortina. Cuando empecé la visita comercial entró una parejita muy joven, que empezaron a mirar diversas prendas, cogiendo el chico varias camisetas y bañadores y la chica, no menos de 7 bikinis. Y ahí empezó el espectáculo. El chico entró en un probador, que coincidía con mi compañero y ella entró justo en el que había detrás del dueño de la tienda, y frente a mi. La cortina no daba más de sí y se quedó una rendija abierta, por la que podía ver su espalda y su culo y el reflejo del espejo, que permitía verla de cuerpo entero. Se quitó la camiseta, el sujetador y dejó ver unas pequeñas tetas, bien puestas y coronadas por un pezón rosado, empinado y rodeado por una pequeña aureola. Empecé a ponerme tenso, ya que estaba trabajando, y a excitarme. Se puso el primer bikini y entonces se bajó los pantalones, dejando ver unas bragas poco eróticas. Lo que no esperaba era que se las quitara y dejara ver un coñito con algo de pelo, estilo cresta. Eso ya me descentró del todo y empezó a costarme ...
... seguir con la entrevista. Y así un bikini tras otro, hasta 7, pero con una modificación: a partir del tercero se dió cuenta que la miraba y entre prueba y prueba, se tocaba el coño y se abría los labios, mostrándome toda su plenitud. Ni que decir tiene, que no conseguí vender nada, que cuando la chica salió del probador la estaba esperando el novio, que no se enteró de nada, y al ir a pagar su compra, me metió un papel en el bolsillo con un teléfono fijo, al cual nunca llamé por miedo a cagarla. A partir de ahí he tenido varias experiencias en probadores, pero solo voy a recordar una muy morbosa, en una tienda en Valencia, que ya no existe, que tenía los probadores en la planta baja. Acompañé a una amiga fan de esa tienda y eligió varios modelitos. Yo me subí a la planta de arriba a esperarla y entonces me doy cuenta que los probadores están descubiertos por arriba y se veían perfectamente todos los probadores y a sus ocupantes. Me fijé en una chica que estaba en ropa interior probándose un conjunto y empiezo a ponerme cachondo. Busco a mi amiga y estaba quitándose la ropa para probarse un mono ceñido. En un principio se lo probó con ropa interior, pero no le gustó el efecto y se lo quitó para probárselo totalmente desnuda, y ahí la pude ver en todo su esplendor. Tenía un cuerpo diseñado para pecar, pero no esperaba que tuviera esas dos tetas tan grandes y que atentaban a la gravedad, ni un coño totalmente depilado. Fueron unos 15 minutos de espectáculo, no me puede pajear por ...