-
No fue la primera vez que alguien me daba por el culo, en las duchas, pero si fue la más sabrosa.
Fecha: 06/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Gays Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
Cuando mi compañero de clase y yo, estábamos en nuestro último año escolar, él era el tipo más duro y recio, se la pasaba jodiendo a todo aquel que se le atravesaba, cuando no estaba peleando, se la pasaba viviendo de los chicos más débiles del colegio. Fue cuando me conoció a mí, yo recién había llegado, además reconozco que yo tenía pinta de todo menos de varón, delgado, con abundante cabellera larga y de un color castaño claro casi como la miel, y ojos marrones claros. Desde que llegué se fijó en mí, es decir me puso el ojo enseguida, ya que mi padrastro, tras darme una cariñosa nalgada, me dejaba todos los días en la puerta del colegio, desde el primer día me dijo que, si no deseaba tener problemas en el colegio, le debía pagar, y cual no fue su sorpresa que, sin problema alguno, saqué de mi bolsillo un billete y se lo entregué, cosa que continué haciendo diariamente cada vez que él se encontraba conmigo. Bueno, yo era uno de tantos a los que él le quitaba el dinero de su merienda, no porque le hiciera falta realmente, sino por el solo hecho de hacerse sentir. Un día a mitad del semestre escolar, como era el capitán del equipo se quedó en la cancha de baloncesto charlando con el entrenador, pidiéndole que le dieran los nuevos uniformes. Pero al llegar a las duchas, la mayoría de los chicos del equipo, se habían marchado, así que él aprovechó para darse una ducha, fue cuando al entrar a las duchas se encontró que yo me estaba duchando, desde luego que completamente ...
... desnudo, de espaldas a la puerta, me encontraba enjabonando mis nalgas, sin darme cuenta, de que él había entrado a las duchas. Al verlo completamente desnudo, me sorprendí al darme cuenta del tamaño y grosor de su miembro, que mentalmente comparé con otros que he conocido íntimamente, mientras que él comenzó a enjabonar todo su cuerpo y en especial sus huevos, sin prestarme mucha atención a mí. Cuando se dio cuenta de mi presencia, yo aun me encontraba dándole la espalda, y continuaba enjabonando de manera insistentes mis nalgas, pero con la mirada puesta en su verga. No sé si fue la manera en que me encontraba parado, que daba la impresión de que fuera una chica con toda esa agua cayendo sobre mi larga cabellera, chorreándole por la espalda, hasta seguir bajando entre mis nalgas. En ese momento pensé. “Ya no va entrar más nadie a las duchas, déjame ver si logro que este tipo me coma el culo.” Yo continué enjabonando y manoseando mis nalgas, lo que nada más de pensar lo que me podía pasar, me sentía sumamente excitado. Hasta que ya no pude disimular, que me llamaba mucho la atención su pedazo de carne, de momento él sin rodeo me preguntó si quería tocar su verga, yo me hice el desentendido, pero justo en ese instante, con toda la intención, dejé caer el jabón con el que me estaba enjabonando mis nalgas. De inmediato en lugar de agacharme, simplemente dándole la espalda incliné mi torso hacia adelante, previamente había separado ligeramente mis piernas, y así me quedé supuestamente ...