-
Mí padrino
Fecha: 10/01/2026, Categorías: Gays Incesto Autor: Extasis, Fuente: SexoSinTabues30
Hola amigos. Les comparto mi primera vivencia que me sucedió en mi niñez y creo yo, es el principio de mi inclinación sexual. Como todos sabemos que en la religión católica a uno le bautisan aún siendo un bb, como me sucedió a mi. Creo yo ó me imagino, porque aún no tenía uso de razón, que mis padres estaban muy felices por tener su primer hijo varón, y me daban todo el amor y el cariño que se puede dar a un hijo, (así siempre lo creí y lo sentí). Mi padre le pidió a su mejor amigo para que sea mi padrino, y por su parte mí madre hizo lo mismo con su mejor amiga, y me bautisaron., me imagino que todo hasta ahí era normal. Ya cuando tenía cuatro a cinco años y con mas uso de razón pero de niño, comencé a recordar vagamente lo que los voy a relatar. Recuerdo que mi madrina nos venía a visitar esporádicamente y cuando lo hacía me traía regalos., en cambio el que casi siempre venía a casa era mi padrino y también me traía regalos, pero con la diferencia que él también jugaba conmigo y eso me gustaba mucho ya que me tenía paciencia y dedicación. Me hacía jugar a la pelota, a los carritos, a montar bicicleta y también me leía cuentos y veíamos juntos programas de niños en la televisión., pero lo que más me gustaba era que me hacía creer que éramos luchadores y disimulavamos estar en un rin y me hacía luchar contra él, por supuesto él siempre me hacía ganar. Todo eso me hizo quererlo y lo extrañaba cuando no podía venir a casa. Mis padres me daban mucho cariño y amor y cuando ...
... podían jugaban conmigo también, pero por sus quehaceres diarios, me parecía que era poco su tiempo para jugar conmigo y además no lo hacían como mi padrino. Amaba a mis padres por todo el amor que me daban, pero en la diversión, creía yo que mi padrino era insuperable, así que me ponía feliz cuando llegaba. Hubo un tiempo que se ausentó por motivo de trabajo y para mí era triste porque me había encariñado y acostumbrado a su presencia y a los momentos de diversión. Cuando cumplia siete años llegó mi madrina y como siempre me traía regalos y me daba su cariño, pero como vivía en otra ciudad muy pronto se iba. Pero mi emoción sé acrecentaba por querer que mi padrino llegara pronto, y pensaba que de mi cumpleaños él nunca se olvidaría, pero pasaban las horas y nada que llegaba. Mis padres como en cada cumpleaños me hacían fiesta e invitaban a mis amigos de colegio y del barrio, un payaso para animar la fiesta, una gran piñata, muchos adornos, bocaditos y por supuesto una gran y hermosa torta. Todo era lindo gracias a mis padres, pero dentro de mi sentía que no era completo si mi padrino no estaba y por eso mi felicidad no era completa. Pasaban las horas y la fiesta seguía su rumbo y mi padrino nada que llegaba y poco a poco perdía las esperanzas que llegará., mis padres notaron me tristeza y me explicaron que quizás le fue imposible venir por motivos de fuerza mayor, pero que quizás en otro momento podrá venir. Un poco desilusionado me conforme con lo que me explicaron mis padres y ...