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Relato 113/1 Una esposa zorra y un cornudo manso
Fecha: 11/01/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: coitus230, Fuente: TodoRelatos
... llevaba puesto un conjunto de lencería, porque vi una botas negras de tacón muy alto. -Hola Juan, en un segundo vengo, voy a buscar a Antonio. -Tranquila, espero. No tardó dos minutos en volver, Antonio, nada más llegar a la puerta se colocó de rodillas, ella llevaba la correa en la mano. No imagináis la escena, Antonio, llevaba puesto un pasamontañas de cuero que ocultaba su cara, solo había agujeros para ojos, nariz y el mas grande en la boca. Vestía un conjunto de látex negro con agujero delante en la zona genital y el agujero enorme en la parte posterior, se veían las nalgas perfectamente. Con unas botas tipo bucanero de un piso grueso de goma. Era un espectáculo, ver a una pareja de una clase social superior, muy educados y con una gran formación que hacia de ambos unos triunfadores en el mundo del derecho, en esa guisa. Podéis no creerlo, pero así traía la “dominatrix” a su esclavo. Cada casa es un mundo, jajaja, no pongo la mano en el fuego ni por mi, igual acabo en la unidad de quemados, jajajaja. -Juan, desnudate. Dijo ella muy en su papel. Lo hice rápido, esperé, ella con la fusta que llevaba en la mano, le iba dando pequeños toques. -Perro, vas a obedecer lo que manda tu ama, venga. Lame. Dijo llevando de la correa a Antonio. Comenzó lamiendo mis pies, subía despacio. -Siéntate, Juan, venga. Dijo ella. Lo hice y el esclavo siguiendo instrucciones de la ama, llegó a mi polla y se puso morado mamando, ante la mirada de ella, ...
... que tragaba saliva al ver el tamaño que había alcanzado la tranca, porque a ella si hay algo que le encanta es una buena polla que aguante y la folle duro, lo sabia. Mi mente estaba procesando las imágenes que me ofrecía la escena que tenia delante: “Había comenzado una nueva experiencia suave de BDSM, que si salia bien, era para mi un triunfo, porque tenia claro, que había acertado, ella era la dominante en un papel de “slut wife” y él es el típico “meek husband” que acepta un papel de esclavo manso cuando ella lo somete”. No dije nada, esperé instrucciones de Alicia, estaba de pie en pelotas con las chanclas de playa que tome en el baño y nada más, eso sí con la polla mirando al cielo. Ella se colocó mirando al esposo, me daba la espalda, comenzó a contornearse mientras dejaba caer la bata por sus espalda, dejó un cuerpo perfecto, espectacular a mi vista menudas nalgas preciosas tiene la tipa, pensé. Cuando se dio la vuelta, era un espectáculo tremendo, ni los ángeles de victoria´s secret igualan a la hembra cuando tengan su edad ni de coña. Una lencería de primera clase, impresionante, color rojo ingles con bordados negros y detalles dorados, una pasada, ya no solo por lo bonita y lo bien que le sentaba, también imagino por la pasta que costó. Pero lo mejor es que hacía de Alicia la esposa de Antonio una mujer apetecible que desde ese momento quería vivir una nueva y placentera experiencia. Lo que no imaginaba Alicia es que su esposo me había dado las ...