1. Noches de donación y exhibicionismo (parte 2)


    Fecha: 16/01/2026, Categorías: Voyerismo Autor: Roman97, Fuente: CuentoRelatos

    ... de mi respuesta y se aventuró a responderme: Es que tenía que aprovechar pues no se ve un culo así toda la vida y menos para nosotros, ¿verdad? Y los otros dos responden que si…
    
    Entonces mi novia interrumpe y dice: Al menos lo disfrutaron, puedo hacerlo de nuevo si quieren (aunque lo dijo dudosa).
    
    Héctor el segundo indigente le dice: Sería lo mejor de la noche y los otros dos asintieron con la cabeza.
    
    Yo secundé lo que dijo mi novia y le dije: Esta bien amor quítate la parte de arriba, para mientras iré al auto… y mi novia me dice: Espera amor, que ellos me ayuden.
    
    A lo que respondo: Esta bien corazón. Los vagabundos ni bien escucharon eso se olvidaron de sus dolencias e inmediatamente se pararon y le dicen a mi novia: ¿Para qué somos buenos? Y ella nomas ríe y les dice: Agarren uno cada lado del tubo y súbanlo, el sujetador en forma de tubo al ser media talla más pequeña al subirlo sus pechos subió y cuando fueron liberados rebotaron, creo que en ese momento los vagabundos y yo seguimos el ritmo de los pechos.
    
    El tercer vagabundo Adrián le dice: Ya está princesa, puedes tomar asiento, pero Adrián le dijo: Espera, hagámonos más para adentro.
    
    Entonces le pregunto a Adrián porque y el me responde: Es que estamos a orilla de calle, solo queremos hacernos más adentro solo para disfrutar nosotros y le digo: Ohh bueno está bien.
    
    Entonces mi novia a propósito camina y se detiene en medio de la calle con las tetas a la vista de todos: Es verdad estamos muy ...
    ... afuera y se regresa a donde estábamos.
    
    Recordé lo que mi novia me dijo de dejarla sola por lo que digo de manera general: Bueno, como dije iré al auto sacaré más colchas para seguir repartiendo, los vagabundos desilusionados dijeron: ¿Ya se van?
    
    Yo solamente les digo: No nos vamos todavía, amor si quieres quédate con ellos hablando, yo iré a repartir esto y luego me les vuelvo a unir. Ella a sabiendas me dice: Esta bien mi amor aquí te espero.
    
    Justo cuando estaba sacando las cosas del carro se acerca mi novia y me dice: Mi amor una pregunta. Si dime –le respondí–. ¿De verdad me puedo dejar tocar?
    
    Y le digo: Mi amor ya lo hicieron ayer, y ahora también al quitarte el tubo, no hay problema, como te dije ayer me hubiese gustado ver eso.
    
    Entonces ella me dice: Si mi amor lo sé –dice con una sonrisa. Y me vuelve a decir: ¿Pero que tan lejos debo de llegar?
    
    Ante esa pregunta me quedé con las manos en la caja, me quedé en blanco, pero tenía que dar una respuesta rápida, otra vez a tratar de mover las cosas a mi favor…
    
    ¿Ser demasiado sincero y decirle que de mi parte que esos tres se la cogieran hasta decir ya no? Pero luego recordé que cuando Antonio se empezó a acomodar entre las nalgas de mi novia ella se quitó, entonces en mi mente pensé que probablemente no era el momento, pero si ponía un límite sé que ella lo iba a respetar e iba a perder una futura oportunidad de mi siguiente objetivo: ¡Ser cornudo al menos una vez en mi vida!
    
    Mi mejor respuesta al instante ...
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