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Compañeros - Capítulo 9: Otra ronda
Fecha: 17/01/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
Capítulo 9 — Otra ronda El sol entraba rasgando las cortinas. Luis se despertó con el cuerpo pegado al de Marta, las piernas enredadas, la manta medio caída y la polla blanda aplastada entre sus muslos. Sudado. Atontado. Pero con una sonrisa de esas que no se pueden disimular. —Buenos días… —murmuró ella, con voz rasposa. —Hostia… —Luis estiró el cuello— ¿Qué hora es? —Las once y pico. Marta le miró, todavía con las mejillas rojas y el pelo enredado. Tenía los pechos al aire bajo la manta, pero no parecía tener prisa en taparse. —¿Te duele algo? —Todo —dijo él riéndose—. Pero en plan bien. Se miraron. Esa típica pausa tonta del día después, mezcla entre “ha molado” y “¿qué hacemos ahora?”. —¿Quieres un café o algo? —Creo que debería irme —dijo ella, mordiéndose el labio. Luis cogió el móvil, vio un mensaje de Miguel desde hacía media hora: “¿Puedo subir ya o estás follando otra vez?”Se rió solo, y le respondió: “Sube si quieres. Marta se pira ya.” Pero no. Cuando Marta fue a levantarse, solo con la camiseta puesta, Luis la agarró de la cintura. —Espera… La besó. Un beso lento. Luego otro. Más largo. Con lengua. Y sin darse cuenta, ya estaban de nuevo encima de la cama, pegados, las bocas abiertas, los cuerpos encendidos otra vez. —¿De verdad te vas a ir así? —le susurró él, besándole el cuello. Ella se rio. —No seas cabrón… —Venga, una más. —Una más —repitió ella, y se lo tragó. Luis se tumbó y Marta bajó ...
... directa. Le sacó la polla por debajo de la manta, ya dura otra vez. Se la metió en la boca con ansia. La mamaba entera, con lengua, mirándole desde abajo. Luis tenía una mano en su pelo y la otra apretando las sábanas. Cerraba los ojos, mordía los labios. —Dios, Marta… Ella se subió sobre él sin avisar, se colocó y se dejó caer despacio, gimiendo contra su pecho. —Otra vez estás enorme… Empezó a cabalgarle con fuerza. Tetas botando, el culo chocando contra sus muslos. Luis la agarraba de las caderas y la empujaba desde abajo. Los dos sudaban. El colchón crujía. Y entonces, la puerta se abrió. Miguel entró con una mochila en la espalda y un café en la mano. Se quedó parado. Luis y Marta lo miraron. Ella encima, completamente desnuda, follando como si nada. Luis también, agarrándola aún. El ritmo no se detuvo. —Hostia —dijo Miguel, sin moverse. —Ey, bro… —Luis intentó no reírse— perdona, pensaba que… —No pasa nada —Miguel miró al suelo—. No quiero cortar el rollo. —¿Te vas a ir? —Iba a hacerlo. Pero entonces, Marta, sin parar de cabalgar, dijo: —Tranquilo. Ya vamos al baño. Lo dijo con una sonrisa. Se bajó de Luis y, sujetando la manta con una mano, tiró de él con la otra. Entraron al baño y cerraron la puerta, dejando a Miguel solo en la habitación. ⸻ En el baño, Luis se puso otro condón con rapidez. Marta se apoyó contra el lavabo, mirando al espejo. Se colocó a cuatro patas, el culo en alto, el edredón cayéndose. Luis ...