1. Juegos del deseo - Ammy - Cena familiar 11


    Fecha: 19/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos

    ... desafiándolo con la expresión de mi rostro a la vez que Chris se quedaba muy quieto, sin saber lo que me proponía hacer hasta que ladeé mi cabeza y lo miré a los ojos, teniendo su boca a unos pocos centímetros de la mía.
    
    - No hay prisa, Chris, trata de disfrutarlo. Creo que ya es hora de que esté con un verdadero hombre y de que tú sepas lo que se siente estar con una verdadera mujer - dije, sin levantar la voz demasiado, pero imprimiendo el volumen adecuado para que todos en esa sala me escucharan, dejando de ser la mujer complaciente que fui durante tantos años, la tonta que permitía faltas de respecto, la estúpida que no se quejaba, que evitaba el conflicto, que no ponía en su lugar a esa perra que le llamó ramera a mi hija, que ponía los intereses de mi esposo por encima de los míos.
    
    No, esa mujer ya no era la misma que estaba en esa cama con Chris, se trataba de una mujer distinta, de una que lo besó en los labios sin importarle, nada, bloqueando sus sentidos para no enterarse de nada más allá de lo que le provocaba el pene de su cuñado entrando y saliendo de su culo, mientras nuestras lenguas jugaban y me apretaba los senos con timidez, al principio, antes de que comenzara a masajearlos como era debido, como un hombre de verdad lo haría, expresándome el deseo que sentía por mí en su forma de tocarme, de besarme, en esa manera tan cuidadosa y al mismo tiempo placentera de sodomizarme.
    
    Sentir lo que Chris me hacía y escuchar cómo se combinaban nuestros ...
    ... gemidos, fue una experiencia casi tan placentera como lo fue estar con su hijo, porque Jonhy, a diferencia de su padre, solo se dejó llevar cuando se dio cuenta de que yo también lo disfrutaba, mientras que Chris no logró concederse a sí mismo tal clase de libertad, y la verdad es que no podía culparlo, pues supongo que para ninguno de los dos resultó fácil conocer las vidas secretas de aquellas personas a quienes creímos conocer durante tantos años.
    
    Fue mientras mi cuñado me tomaba de los senos y me cogía a un ritmo pausado, cuando una vez más vi a los ojos a mi esposo y me sorprendí un poco al ver que estaba llorando, derramando lágrimas de rabia, en medio de un rostro enrojecido y contaminado por la ira que lo embargó mientras observaba cómo su hermano me penetraba y yo lo recibía tan gustosa como lo estaba haciendo, una imagen que me brindó una morbosa sensación de victoria, pero que lamentablemente no duró demasiado, pues en pocos segundos sentí cómo Chris abandonaba mis senos y me hacía colocarme nuevamente en cuatro, antes de salir de mi cuerpo y de que sintiera cómo se venía en mi espalda, acariciándome las caderas a modo de despedida, bajándose poco después de la cama, sin decir nada, en un momento en el que de pronto sentí la necesidad de mirar a Maggie, pues no había dicho una sola palabra, a pesar de lo que dije, de haberla insultado, de haber permitido que su esposo me penetrada de la forma como lo hizo.
    
    Fue extraño ver en su rostro aquella expresión perdida y ...
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