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Atendí a un travesti
Fecha: 19/01/2026, Categorías: Transexuales Autor: Vanessita, Fuente: CuentoRelatos
... concluí que el mío era mínimo en comparación. Cuando rodeé el miembro suspiró muy fuerte y se reclinó hacía atrás, recargándose en el cristal de la ventanilla y cerrando los ojos, mientras sentí que me mojaba un líquido viscoso. Era una invitación a que siguiera… y seguí. Le masturbé despacio disfrutando sentir como le crecía más en mi mano, y observar su expresión gozo con sus ojos cerrados. Cada vez sentía más húmedo y eso me tenía en fuerte excitación. No hubo palabras, solo sus suspiros y algunos gemidos. Y no tardó mucho en terminar, tal parece que el novio le encendió y le dejó en un estado de excitación que en ese momento desahogó. Con un fuerte gemido empezó a descargarse tras la pantimedia, mojando mis dedos, toda la mano. Mi mano no se retiró hasta que sentí que le había exprimido totalmente. "Me raspa", dijo de repente, y sin importarme ya nada, metí la mano bajo la pantimedia embarrando mi mano totalmente de su crema, sintiendo la piel de su miembro aún duro y sus vellos alrededor. Así estuvimos unos instantes hasta que sentí como iba perdiendo la ...
... dureza. "Discúlpame, ya no pude aguantarme", me dijo. – Está bien, fue maravilloso verte y sentirte disfrutar – le dije. De su bolsa sacó la pantaleta y me secó la mano, y con dulzura me dio otro beso suave y delicioso. Terminó de limpiarse el miembro con la prenda y me la ofreció con una amplia sonrisa. Yo la tomé y de inmediato me la quitó, diciendo que no podía tenerla porque mi esposa la descubriría y quería que esto fuera un secreto solo de los dos. Se guardó la prenda en la bolsa y me dio otro beso y me dijo: "vámonos". Reanudamos la marcha y en el camino platicamos, me dijo que su novio solo le excitó y ahí le dejó. Me agradeció por haberla liberado de esa excitación acumulada y me pidió que quedara entre amigos ese secreto. Y así fue, solo que ese delicioso encuentro me marcó y años después vinieron muchas situaciones que ya les iré contando. Le he encontrado algunas veces en la calle y me sonríe dulcemente mientras me dice "adiós". Nos hemos cruzado en algunas ocasiones a solas o en público y solo nuestras miradas cómplices evocan ese rico recuerdo secreto, muy en secreto.