-
Un show especial para mi vecino
Fecha: 20/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Honey-hot, Fuente: CuentoRelatos
Hola, mi nombre es Victoria tengo 28 años y vivo junto a mi pareja de 31, ambos trabajamos, aunque él es un hombre más ocupado, por lo que me tiene bastante insatisfecha últimamente, estuve intentando no tomar aquello en cuenta, pero estos días estuve tan caliente y mojada que apenas podía aguantarme, no dejaba de dedearme en el baño. Bueno, algo de lo que me estuve percatando es que cada vez que me visto o me cambio en mi habitación hay un vecino que me observa en el edificio de al lado, por lo que sé es un joven de 19 años que vive con su madre y que apenas está iniciando en la universidad, es un muchacho guapo y ni siquiera aparenta ser tan joven, yo en cambio soy una mujer que me veo de menor edad, me mantuve bastante bien y mi cuerpo lo demuestra luego de años de entrenamiento, por lo que no se me hace raro que un chico de su edad con las hormonas alborotadas me mirara desde su ventana como si no lo notara. Hoy, luego de pensarlo un poco, decidí hacer algo distinto y cuando mi pareja no estuvo en casa, gracias a su trabajo nocturno, entré a mi habitación con una bata, había salido de un refrescante baño, así que con una pequeña sonrisa en mis labios le di la espalda a la ventana, sabiendo que él estaría allí para la función de cada noche, aunque esta sería distinta. Comencé a desatar el lazo de la bata para luego simplemente dejarla caer, haciendo que quedara en un precioso conjunto rojo vino con encaje negro, bastante pequeño, haciendo que resaltara de ...
... sobremanera mis pechos y trasero. Lentamente fui moviendo mis caderas y cuerpo, sensualmente, como si de un baile erótico se tratara, hasta dejarme caer en la cama y luego sentarme en el borde de ella, mirando hacia la ventana directamente, uniendo mi vista con la de aquél chico, noté que se había sorprendido un poco, pero no se apartó y simplemente me miró, con una de sus manos dentro de su pantalón, sabiendo perfectamente lo que él hacía comencé a tocarme los pechos con ambas manos, moviendo las un poco antes de abrir mis piernas ante él, mostrándole lo mojada que estaba dejando mis braguitas. Lentamente deslicé una de mis manos por mi abdomen hasta llegar a mi vagina y así frotarme contra ella, jadeando un poco, por lo que decidí sin miedo a quitar la braga que tanto molestaba a su vista, para así dejarle una totalmente libre, abriendo mi vagina con mis dedos antes de meterme dos dedos fácilmente, y luego moverlos con muchas más ganas, ser observada de esa forma tan morbosa y que incluso se estuviera masturbando conmigo era una sensación tan erótica y placentera que me estaba calentando de sobremanera, por lo que me puse en otra posición, de perrito, dándole la mejor vista, poniendo mi trasero en su dirección para así seguir metiéndome los dedos, mirándolo un poco de costado con una gran sonrisa, yo no dejaba de gemir y babear, emocionándome aún más cuando él sacó su miembro para que yo viera lo duro que estaba, dando pequeños golpecitos en la ventana, a lo que yo los di en mi ...