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Lo que comenzó como un pequeño intercambio
Fecha: 20/01/2026, Categorías: Intercambios Autor: Juan, Fuente: CuentoRelatos
... sus esposas se habían ido a bailar y seguramente comentaban que se habían follado al marido de la otra. Juan, viendo que su mujer y Rosa iban todavía muy calientes, le propuso a Carlos darles satisfacción a ambas y al mismo tiempo a su propio morbo. Fueron a buscar a sus esposas y con ellas subieron a uno de los dormitorios que no se usaban, pues Juan conocía la casa, y que tenía la cama con dosel soportado por 4 columnas. Ataron a sus mujeres, una a cada columna, y les vendaron los ojos, luego las desnudaron. Ambos, al verlas, decidieron follarse por el culo a sus mujeres. Se pusieron detrás y después de poner saliva en su trasero Juan enculo a su mujer y Carlos a la suya. Cuando terminaron las dejaron atadas y se fueron al salón. Allí se pusieron a charlar con dos jóvenes que al parecer estaban sin pareja, Carlos no tardó en decirle a uno de los chicos: –¿Oye sabéis que en el piso de arriba hay dos mujeres desnudas y atadas? –Venga, hombre, no puede ser –No, no, de verdad, nosotros venimos de allí y nos las hemos follado –Que no me lo creo, tío –Pues venid con nosotros. –Dijo Juan Los cuatro subieron hasta el dormitorio, abrieron la puerta y los chicos vieron a las dos mujeres atadas a las columnas. No daban crédito a lo que veían. Juan les dijo: –Venga, entrad que nosotros vigilamos que no venga nadie. Ambos jóvenes entraron y se acercaron a María y Rosa, comenzaron a tocar sus desnudos cuerpos, sus manos acariciaban los pechos de ellas ...
... mientras las besaban en el cuello y la espalda. Luego sus dedos fueron deslizándose hasta llegar a sus coños, ya mojados. Se desnudaron, no sin antes cerciorarse que Carlos y Juan vigilaban, acercaron sus pollas a los culos de las mujeres y poniéndolas entre sus nalgas se masajearon y cuando las tuvieron duras les pasaron la lengua por los culos de Rosa y María. Ellas gemían de placer, y el morbo de no saber quienes eran sus amantes. Los dos jóvenes apoyaron sus pollas en la abertura del culo y empujando poco a poco las encularon. Pronto un vaivén frenético, acompañado de gemidos y gritos por parte de ellas que obligo a Carlos y Juan a entrar en el dormitorio y cerrar la puerta. Allí estaban sus mujeres siendo folladas por el culo delante de ellos. Cuando los jóvenes terminaron, como Carlos y Juan estaban con las pollas duras de ver enculadas a sus esposas se desnudaron dispuestos a follarse a sus mujeres. Los chicos se iban a ir cuando Carlos les dijo: –¿No os quedáis? Hay para todos. Los jóvenes se miraron entre ellos y decidieron quedarse, mientras Juan había cerrado la puerta con llave y desatado a María y Rosa. Les quito la venda de los ojos y comenzó a besar a su mujer al tiempo que sus manos acariciaban todo su cuerpo. Carlos hizo lo mismo con su mujer Rosa, la besaba e introducía sus dedos en su mojado clítoris. Juan hizo una señal a los chicos y estos se acercaron a María la cual toma en sus manos sus pollas y agachándose comenzó a mamárselas. Juan ...