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La culpa fue del vino
Fecha: 21/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Mirado mirando, Fuente: TodoRelatos
Me he presentado en un relato anterior, somos un matrimonio de edad mediana y llevamos más de 30 años juntos. Nuestro sexo ha sido siempre muy bueno, pero con el tiempo caes en la monotonía y hemos buscado algún tipo de motivación para darnos más vidills en este campo. Lo que no esperaba, y ha sido una de las experiencias más morbosas, es ver a mi mujer follada por dos maromos, y lo que menos esperaba es que uno de ellos fuera su hermano. Paso a relatar. Mi cuñado llevaba algunos meses separado y nos comentó que a él y a su amigo, separado también, los habían invitado a visitar una bodega y a realizar una cata, con cena. Como nos conocemos, y tenemos pasión por el vino, preferimos pillar un hotel, para evitar los riesgos del coche. Llegamos al pueblo, fuimos al hotel, donde hicimos el check in y nos comentaron que estábamos solos en el hotel, por lo que nos dieron las llaves de la entrada para cuando volviéramos por la noche. Fuimos a la bodega, y aquello no fue una cata, fue una borrachera con todas las de la ley. La conversación, para mi sorpresa, fue derivando en la situación sexual de los dos separados, comentando que desde que lo habían dejado con sus respectivas mujeres no habían tenido ningún contacto sexual con nadie, por lo que veían un escote y se ponían cachondos. Mi mujer, se ha caracterizado siempre por sus grandes tetas, que pese a los años, se mantienen tiesas y duras, y un culo potente por la práctica de deporte. Volvimos al hotel, equivocándonos ...
... dos veces de camino, por el cogorzón que llevábamos. Una vez allí, mi cuñado y su amigo se quedaron en el hall, charlando y mi mujer y yo nos subimos a la habitación. Se quitó la ropa, se puso una camiseta, sin sujetador y las bragas. Entonces se dio cuenta que no teníamos agua y se bajó al hall, donde había una máquina para comprar agua. Yo me quedé en la habitación con la polla en la mano esperando para follar con mi mujer. Se ve que me dormí, y al despertar, habían pasado 15 minutos, y mi mujer no estaba. Salí de la habitación, y conforme bajaba hacia el hall, empecé a escuchar gemidos y el sonido que se produce cuando alguien está comiéndose una polla. Bajé en silencio y a escondidas, y mi sorpresa fue ver a mi mujer entre los dos maromos, uno de ellos su hermano, al que le estaba comiendo la polla, mientras el otro tenía la cabeza metida entre las piernas de ella, comiéndole el coño y el culo. Siempre he pensado que en una situación así, que ni me planteaba vivirla, iba a cabrearme y a liarme a hostias con todo el mundo, pero no sé si por el vino o porque me excita mucho ver el cuerpo desnudo de mi mujer o por que extraño motivo, me quedé escondido viendo la evolución y empecé a cascármela, lentamente. Mi mujer cambió de posición y empezó a chuparsela al otro maromo, mientras su hermano, mi cuñado, empezó a masturbarla, metiéndole dos dedos en el coño, comiéndole las tetas, como si no hubiera comido unos pezones en su vida. De vez en cuando sacaba los dedos para ...