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Bar - 2Da Temporada, Parte 4
Fecha: 22/01/2026, Categorías: Gays Autor: Max, Fuente: TodoRelatos
... descaradamente llamar la atención de su novio. Más de una vez intentó echarla, pero él es tan bueno que no puede dejar a nadie sin empleo. Alex: —Me van a negar que ninguno de los dos se quedó embobado con el chico del transporte de cerveza que vino esta mañana. Se sacó la remera, quedándose en cuero, y descargó los 15 cajones de cervezas solo, todo el cuerpo marcado y sudado… Los vi a los dos como se quedaban mirándolo. Nuevamente, se quedaron sin palabras y se sintieron muy apenados cuando se dieron cuenta de que alguien los había visto mirar al operario que ayudó a descargar la bebida al local. Era raro que miraran a otros hombres, pero este chico dejaba muy poco a la imaginación. Alex: —Están tan preocupados por ser gay que no se dan cuenta de cuán gay son. Además, no existe un prototipo a seguir; chicos, ustedes dos son grandes. He visto cómo se miran cuando el otro no los mira, la chispa en sus ojos cuando llegan a algún lugar y se encuentran. Siempre están preguntando el uno por el otro. Y en este preciso momento, veo en sus rostros el amor que se tienen… Así que no me hagan enojar… El sábado, los tres cerramos el bar y vamos a esa fiesta a festejar mi cumpleaños… y no voy a aceptar un “no” como respuesta. Les juro que, si no van, sentirán mi ira. Sin decir más nada, se alejó, dejando a una pareja muy confundida, no solo por los pequeños detalles que había mencionado, sino por la firmeza al hablar. Era la primera vez que lo veían en esta postura, y eso ...
... los hacía sentir orgullosos. Por tal razón, decidieron ir. Aparte, era su cumpleaños, no podían decirle que no. Llegó el día. Cerraron el bar y se fueron a vestir. La niña se quedaría con sus abuelos. No habían contado a nadie que estaban pasando por un mal momento; no querían enfrentarse a una lluvia de preguntas. Sin embargo, la discusión con Alex les había hecho ver ciertas cosas que hasta entonces no habían considerado. Se vistieron con una dedicación inusual. Eligieron sus mejores camisas, se perfumaron con esmero, cuidaron cada detalle como si el mundo fuera a observarlos esa noche. Hacía mucho que no se miraban al espejo con tanta atención... o quizás hacía mucho que no se miraban así entre ellos. Cuando se encontraron en la puerta, listos para partir, el aire entre los dos se volvió denso, casi eléctrico. Se detuvieron por un segundo, sin hablar. No hacía falta. Se vieron con otros ojos, como si nunca se hubieran detenido realmente a observarse. El corte del saco de Leandro resaltaba sus hombros anchos; la camisa de Gerónimo estaba ligeramente abierta, revelando apenas su pecho. No era casual. Habían discutido qué ponerse. ¿Casual? ¿Clásico? ¿Sexy? ¿Qué tan lejos podían ir sin parecer ridículos… o sin revelar demasiado? ¿Podían permitirse mostrar algo de piel? ¿Provocar? ¿Y si se les notaba? ¿Y si eso era lo que querían? Pensaron en llamar a Alex. Pero su respuesta fue clara: —Vístanse como quieran. Como realmente quieran. No como creen que deben ir. Ese ...