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Construyendo paraísos (7): Circuito acuático
Fecha: 30/01/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Wily, Fuente: CuentoRelatos
... los labios con su lengua, se mostraba deseosa ante mis ojos y había que manejar la situación para que los tres nos sintiéramos integrados. Cada vez que pasaba mi mano por su sexo, para sacudir los pelos que iba arrancando, Nore se estremecía, la mano que tenía ella cerca de Tara se la pasaba por su hombro, acariciando sutilmente su piel y vi que se estremecía cerrando los ojos, parece que le gustaba las caricias de su amiga. Mis dedos pasaron por la rajita de Nore y noté que estaba húmeda, eso subió mi excitación y mi pene no pudo frenar la calentura, fue aumentando de tamaño sin que yo pudiera controlarlo. Ya no era roce accidental, mis dedos estaban empapados de los efluvios de Nore y se disponían a entrar en su cuevita, ella ya estaba teniendo momentos de placer mientras arreglaba su jardín. Tara se topó con mi polla que estaba dura y tiesa, se apropió de ella con sus manos y me la empezó a pajear, estaba a punto de correrme y Tara se dio cuenta por lo que paró, se puso de lado, cuchara, con cuchara y se la metió hasta dentro, también ella estaba bien lubricada. Querría repetir como en la playa el día anterior. Nore disfrutaba de mis ...
... dedos masturbando su clítoris y metiéndolos en su vagina. Ella, con la mirada al cielo, no se daba cuenta que Tara y yo estábamos follando. Movía rítmicamente mis dedos y mi polla, cada cosa en un coño. El sol bañaba nuestros cuerpos, pero la temperatura nos salía de dentro, mi excitación llevaba tiempo al límite y no tardé en correrme dentro de Tara, la explosión de leche dentro de ella hizo que se corriera en cuando lo notó, soltando un gemido. Al darse cuenta Nore que nos habíamos corrido le excitó tanto que hizo que le viniera un orgasmo quedando aprisionados mis dedos entre sus muslos mientras le daban sacudidas de placer. Entre risas, tras unos momentos para relamernos del gustazo que nos habíamos dado, vuelvo a la tarea jardinera y le dejo un monte de venus bien pelado. Una ducha y nos lanzamos al agua, los tres desnudos, disfrutamos toda la tarde de la piscina, del jacuzzi y de la sauna, además del sol. Jugueteamos con achuchones, palmaditas, abrazos, caricias, restregones… unas veces entre ellas, otras veces alguna de ellas conmigo, yo disfrutaba de sus tetas y de sus culos indistintamente. Un Adán con dos estupendas Evas. Nuestro paraíso.