1. Roberto el pajero 4


    Fecha: 02/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: sumisso1978, Fuente: TodoRelatos

    ... siente, ¿verdad, Roberto?" susurró, su voz cargada de burla. "Tan lleno, tan expuesto. ¿Te gusta ser mi juguete?"
    
    Roberto, incapaz de formar palabras, solo pudo emitir un gemido afirmativo, su cuerpo traicionándolo.
    
    Juana Mari comenzó a mover el dildo, su ritmo lento y tortuoso. Con su otra mano, reanudó la masturbación de Roberto, su tacto ahora más firme, más exigente.
    
    "Vamos, Roberto," susurró, su aliento caliente en su oreja. "Correrse una vez no es suficiente para ti, ¿verdad? Eres un pajero, después de todo. Necesitas más."
    
    Roberto, atrapado en un torbellino de sensaciones, luchó por mantener el control. El dildo lo llenaba, la masturbación lo llevaba al borde, pero Juana Mari, con su tacto experto, lo mantenía al borde, negándole el alivio.
    
    "Por favor," suplicó Roberto, su voz ronca por la necesidad. "Déjame correrme."
    
    Juana Mari soltó una carcajada, su mano apretando su miembro con más fuerza. "No tan rápido, cariño. Todavía tenemos cuatro más por delante."
    
    El día se convirtió en una tortura de placer y humillación. Juana Mari, con su control implacable, llevó a Roberto al borde una y otra vez, negándole el alivio hasta que ella lo decidiera. Cada orgasmo, cuando finalmente llegaba, era una explosión de sensación, seguido por una ola de vergüenza mientras Juana Mari se reía de su desesperación.
    
    A medida que avanzaba el día, Roberto se convirtió en poco más que un instrumento de ...
    ... placer para Juana Mari, su cuerpo respondiendo a sus órdenes, su mente nublada por la necesidad. Las últimas eyaculaciones fueron las más difíciles, su cuerpo resistiéndose, pero Juana Mari, con su combinación de tacto experto y burla despiadada, lo empujó más allá de sus límites.
    
    Cuando finalmente terminó, Roberto yacía sobre la mesa, exhausto, su cuerpo tembloroso, su mente en un estado de confusión. Juana Mari, todavía de pie sobre él, lo miró con una sonrisa satisfecha.
    
    "Buen trabajo, Roberto," dijo, su voz goteando sarcasmo. "Has sido un juguete muy obediente hoy. Y no podrás quejarte, te he pajeado 5 veces, lo que más te gusta "
    
    Roberto, demasiado exhausto para responder, solo podía mirarla, su expresión una mezcla de gratitud y humillación.
    
    Juana Mari se inclinó, sus labios rozando su oreja. "Pero no te preocupes, cariño," susurró. "Esto es solo el comienzo. ¿O prefieres descansar de tanta paja?"
    
    Roberto exhausto y confuso dijo: "prefiero descansar"
    
    A lo que Juana Mari, con una sonrisa burlona respondió: "¿ves? Con la jaula estás mucho mejor"
    
    Con esas palabras, Juana Mari le colocó la jaula de castidad. Y se alejó, dejando a Roberto solo con sus pensamientos, su cuerpo todavía tembloroso, su mente luchando por procesar lo que había sucedido. La jaula de castidad, ahora apretando sus huevos y pene dolorido, parecía burlarse de él, un recordatorio de que su sumisión estaba lejos de terminar. 
«12»