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Las enfermeritas querendonas (5)
Fecha: 05/02/2026, Categorías: Grandes series, Autor: BetoSan1, Fuente: CuentoRelatos
... la acabada en sus tetas, ella se refregaba la pija en los pezones y se desparramaba la leche en las tetas. Me la chupó un ratito hasta dejarla bien limpia y como una niña que hizo una travesura, se fue corriendo al baño a darse una ducha. Quedé tirado en el sofá con la cabeza hecha un relajo, entre lo bien que me cogía la petisa, el laburo, el viejo que quería hablar conmigo, no sabía que estaba pasando. Me vestí, vino Vivi, la llevé al hospital y cuando se estaba bajando, venía Cata, la colorada que salía de su turno. Vino a saludar y me pidió si la llevaba a la casa, ya que quedaba de camino. Subió al auto y a las 2 cuadras me estaba manoteando la pija. – Uy Cata, no seas peleadora, Vivi me acaba de dejar seco. – Vos dejame a mi a cargo, que van a ver lo lindo que lo pasas. Ya era de noche y mientras manejaba la colorada empezó a chupármela, con una cadencia ni rápida ni lenta, con muy buena presión y sin sacársela de la boca. La muy perra me quería sacar la leche con la boca, y yo estaba dispuesto a eso, aunque si me dejaba metérsela un ratito en esa conchita apretadita, no me iba a quejar. Estaba llegando a su casa y me dice si no quería subir un ratito. Soy tán fácil. En el ...
... ascensor ya le había bajado el pantalón del uniforme y le estaba metiendo los dedos. Llegamos, nos bajamos del ascensor, entramos a su casa y fuimos directo a su cuarto. En la cama ya desnudos volvió a chupármela, le pedí para ponernos en 69 ya que no quería ser egoísta y me prendí de esa conchita divina. C: Estoy muy caliente, quiero que me cojas y acabar B: Vení, subite y cogeme, que tu amiga me dejó muerto. La colorada se trepó, fue clavándosela y yo sentía centímetro a centímetro como iba entrando en esa cuevita ajustada, empezó a moverse y en 5 minutos estaba llegando al clímax a los gritos, ella solita, yo casi no me moví. Le pedí para terminar en ese culito divino y me dijo que no, ue lo tenía dolorido porque el director de CTI que tiene un antebrazo entre las piernas se lo había dejado medio lastimado. "muy pijudo pero coge muy mal el veterano". Volvió a chupármela hasta que acabé y se la tomó todita. Me vestí y me fui a mi casa. Pensaba llegar a cenar a las 21.30, pero llegué cerca de la 01.00 y estaba muerto de cansancio. Si no me mata el doctor, me van a matar las enfermeritas, dije mientras caía rendido en mi cama sin cenar. A las 10 tenía que estar con el Dr. Mazzone.