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Papá Santiago pt 3
Fecha: 09/02/2026, Categorías: Gays Incesto Autor: Jorge72, Fuente: SexoSinTabues30
Santiago- aaaaaggh putito!! No te esperabas esa sorpresa verdad Manolín? Un viaje para celebrar nuestro amor bebito!! Hummm, aaasiiii putito, cómo me encanta chingarme tu culo!! Aaaaaggh, mmmmm, cabroooon!! Esa mañana al despertar, feliz de ser al fin la puta de mi hermoso Padre, me le fui a chupadas a su deliciosa verga. Desde que tuvimos sexo la primera vez Santiago siempre andaba con la verga bien parada. Le valía madre que la gente lo mirara en la calle con su tremenda macana bamboleándose en su pants o bien aprisionada en su jean de mezclilla. Me volvía loco de deseo saber que ese macho tan guapo y arrogante fuera mi esposo. Cuando mi Padre despertó gimiendo de placer por las chupadas que le daba a su cipote me dijo que su nene, o sea yo, se merecía un viaje de luna de miel. Que ya había arreglado todo en su trabajo y nos iríamos en un par de días. Estocada tras estocada Santiago me envolvía en su musculoso cuerpo y me besaba con ternura. Nunca imaginé ser amado como ahora lo era por el hombre más guapo y vergudo del mundo. Con un gran grito de placer mi Padre me depósito en lo más profundo su carga de mocos. Cómo me gustaba sentir las palpitaciones y los chorros calientes de lefa que hacía su cipote en mi recto. A la mañana siguiente mi Papá no pudo ir a dejarme al colegio pero al estar muy cerca de la casa no era problema. En el camino tenía que pasar por varios locales de comerciales, casi nunca observaba de que eran ni a la gente que trabajaba en ellos pero ...
... de golpe una imagen me hizo ponerme muy exitado, era una sensación muy intensa, un deseo incontenible de sacar esa hermosa verga de su prisión y chuparla con ahínco para después darme de sentones en ella. Ante mí estaba la imagen de un joven, bronceado, guapo, de 20 años más o menos, 1.80 de alto, fornido, enfundado en un pants azul donde resaltaba y se bamboleaba un gordo y largo chorizo en reposo. No sé en qué momento paso pero el macho aquel me miraba también, me miraba y después miraba a su delicioso bulto en su pants. Me dí cuenta que me estaba dando entrada, olvidé todo; que estaba comprometido con mi Padre, que debía ir al colegio. A una señal de su mirada lo seguí, mi corazón casi se me salía del pecho, no tenía ni idea de a dónde me llevaba, no pasó por mi mente que tal vez pudiera golpearme o robarme. Lo seguí por instinto y por las ganas desesperadas de gozar esa vergota que seguramente era deliciosa. Pasamos por varios pasillos hasta llegar a una puerta pequeña. El joven abrió y me hizo seña con la mano de que entrara. En cuanto él entró y cerró la puerta me abalancé a besar y acariciar con mi carita todo su gordo paquete igual que un día lo había hecho con Santiago. Al instante el chilote de aquel hermoso y varonil joven se puso duro y enorme. Su aroma era embriagador. El joven deslizo su pants y su boxer a la altura de sus muslos y entonces lo ví. Era una obra de arte ese mástil de carne, muy largo, gordo, su cabeza bien proporcionada. Era poco más grande que la ...