1. La chica que me gusta


    Fecha: 09/02/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Luego de disfrutar de varios actividades de una despedida de soltero de un amigo llegamos a un club de caballeros, por llamarlo en su manera fina, para finalizar la noche. Me da con regalarle el área VIP a mi amigo y así entramos, y nos llevan a las mesas reservadas. Ellos se acomodan y yo sigo para el baño. Cuando llego ya están todos acomodados y con chicas al lado de ellos. Yo me quedo solo por un momento, comiendo a beber y ver chicas bailar en la tarima. De momento llega literalmente un ángel (tiene alas tatuadas) se me acerca y me dice: «hello». Lo segundo es una pregunta: «¿hablas español?» Al decirle que sí fue que empezó todo. Y puedo decir que para era la más hermosa. Hasta los que estaban conmigo la miraban fascinados. Desde que llegué al lugar no nos despegamos; hablamos por horas. Luego fuimos a un baile privado, fue muy sensual… mega sensual y caliente. Me levantó todo.
    
    Creía que después del baile se iría a seguir su noche, pero no. Se quedó a mi lado hablando y aunque no me quería decir su nombre (porque a ella no le gusta) me dijo su apodo, y de manera creativa. «Me dicen como la película del pescado que es olvidadiza.» A mí siempre tienen que decirme el nombre de una persona que conozco al menos 2 veces para poder recordarle, excepto esa vez. En ese momento se me grabó de una. Guardó mi número de teléfono en el suyo (mi teléfono estaba sin carga) y me envió mensaje para que lo viera cuando lo prendiera. Recuerdo que ese día me dijo que le gustaba… y me ...
    ... gustó ese día. Pero era atracción. Atracción no solo física, sino que a su personalidad, su sonrisa.
    
    Algo que recuerdo bien de esa noche fue que tenía una peluca rubia. Le dije que me gustaba el pelo oscuro, y me dice que el pelo de ella es oscuro y la vez que volviera a verla no tendría peluca. Y así fue la segunda vez que la ví, me atajo más. Estaba súper hermosa ella. Sus ojos resaltaban más, su sonrisa lo es todo.
    
    Y cada vez que nos veíamos hablábamos por horas y teníamos nuestro privado. Y noto que paraba a mirarme y yo la miraba directo a los ojos. De momento cambiaba su mirada; cuando le pregunto por qué hacía eso me decía que le gustaba mucho.
    
    No sabía si le creía, pero el problema es que me gustaba a mí también. Me encantaba pasar horas hablando con ella, de sus sueños, de sus metas, de mi trabajo, de cómo nos iba en la vida. Y así fue todo hasta esa vez que estuvimos solos por primera vez. Solos en un cuarto con un sofá. Eso lo que queríamos por mucho tiempo. Y desde ese primer beso ya lo que tenía en mi mente «me gustas y mucho.» Conectamos de una manera especial con cada beso.
    
    El sexo… malo. Jajaja… Y fue verdad, cómo ella dijo, fue un 6 de 10. Pero los besos no mintieron; con mis besos le dijo que me gusta. Y así nos seguimos viendo. En ocasiones fuera de su trabajo. Esa primera vez fuera de su trabajo hablamos un poco, no mucho. Tuvimos algo de intimidad y se fue. Ella dijo que volvía, pero en mi mente ya pensaba y sabía que no volvería, y así fue. Me ...
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