1. Mónica, la casada (segunda parte)


    Fecha: 18/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Cazador27, Fuente: CuentoRelatos

    ... aunque habían más personas, nos daba un poco de intimidad. El mar de un lado, un bello local del otro y esa morocha de frente… Se vislumbraba una maravillosa velada.
    
    La charla se hizo muy entretenida, ella era una fascinante compañía sin dudas. Comentarios, risas y alguna caricia de manos, fueron testigos de esa velada. Una cosa llevó a otra y la charla se tonó más íntima, ayudados por un vino que bebíamos con placer y siendo testigos los mariscos de turno.
    
    -¿Y siempre entras al chat? Me preguntó.
    
    -No siempre, cuando necesito distraerme del trabajo, entro y estoy un rato no más. ¿Tú?
    
    -Yo en realidad no mucho, una amiga me había hablado de él, para distraerse un rato y decidí entrar esa vez.
    
    -Um que suerte tengo entonces jaja.
    
    -Jaja, ¿decis? Debes charlar con muchas ahí.
    
    -Obvio. Eres una mujer simpática y muy agradable en la charla. Y toda una diosa en persona. Sin dudas que tuve suerte.
    
    Mar, aire, vino ya empezaban a hacer efecto en nosotros, por lo que me acerqué a esa boca, puerta del infierno y decidí probarla, ahora sí, sin reparos.
    
    Ella correspondió al beso, suave y tentador.
    
    -Eres una mujer hermosa y deseo hacerte mía desde que bajaste del ascensor.
    
    -Mmm y yo que lo hagas.
    
    -Vámonos, caminemos
    
    Pagamos la cuenta y decidimos pasear por la arena, ya de la mano, acariciándonos, buscando por qué no, un lugar apartado. Mi erección ya empezaba a notarse en mi pantalón y sus pezones bajo la blusa.
    
    En unas rocas que nos daban intimidad y ...
    ... por qué no, también protegía del viento marino, decidimos parar y con mis manos en su cintura y la suya en mi nuca, la besé, ahora sí con toda la pasión que la situación ameritaba.
    
    Nuestras lenguas jugaban sin reparo y nuestras manos acariciaban en busca de la piel del otro. Las de ella bajo mi camisa de lino y las mías sobre su espalda, bajo su blusa y apretando su cola contra mí. Lo que sin dudas le hizo sentir la erección que toda ella me había provocado.
    
    En eso su mano baja, apretando mi sexo sobre la ropa, mis manos sobre sus pechos, apretando unos pezones que del viento o la excitación estaban duritos.
    
    Subiendo su blusa me dediqué a besar esos pechos, morder esos pezones…
    
    -Mmm siii. Dijo. Sigue…
    
    -Qué ganas de saborearte que tenía…
    
    -Umm, yo igual. Liberando mi sexo, poniéndose de rodillas.
    
    Sentir su boca comiéndome me puso a mil. Su boca parecía que quisiera comerme literal, lo saboreaba y volvía a comérselo.
    
    -Uumm que boca mami… Que ganas de follarte rico bebé
    
    -Mi turno…
    
    Ahí la hice pararse y bajar su short y una tanguita, y decidí atacar ese sexo que emanaba jugo.
    
    La senté en una piedra lisa y abriendo sus piernas, decidí atacar… Besé, mordí, succioné esa concha, que emanaban calor, decidiendo beber de ese manjar que ella me regalaba, chupando ese clítoris que parecía esperarme en atención…
    
    -Ahh… Que ricooo
    
    -No pares… Sigueee. Sigueee uuuy.
    
    Aumentando la intensidad de la succión y con un par de dedos…
    
    -Aahhh aaahh uuy siiii. ...