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Mi angelical princesa
Fecha: 24/02/2026, Categorías: Incesto Autor: tatita99, Fuente: CuentoRelatos
Me casé cuando tenía 20 años, mi pareja tenía 18 y tenía una hermosa hija, mi esposa falleció cuando la niña cumplió 6 años, tuvo un accidente por lo que me tocó ser un padre soltero. Actualmente tengo 42, los años me han sentado bien, voy al gimnasio tres veces por semana y salgo a correr, algunas veces me acompaña Julieta que recientemente cumplió 20 años y se empezó a interesar por los deportes. Describiendo un poco, mido metro ochenta, tez blanca, pelo muy negro, tengo un cuerpo muy atlético, aunque hago ejercicio seguramente me ayuda la altura. Lamentablemente ya tengo un par de canas. Mi princesa mide metro sesenta, tiene los ojos verdes más hermosos que vi en mi vida, pelo castaño claro y una tez muy pálida. Cada vez es más parecida a su madre, heredó sus hermosos pechos y un culito muuy redondo. Hoy me toca salir a correr, como siempre últimamente me acompaña mi niña, que está llegando tarde por lo que la voy a buscar a su dormitorio. Al llegar está la puerta cerrada, golpeo y digo: -Juli amor ¿estás despierta? -oigo que algo se cae detrás de la puerta -Papi pasa, estoy terminando de aprontarme Al entrar la veo sentada en la cama atándose los cordones del calzado. Tiene puesto un conjunto de maya blanca y top de deporte, cuando se para puedo ver lo delgada que es la tela, se le marcan los pezones de esos redondos pechos, la maya es tan apretada que se le marcan los labios vaginales y me empiezo a volver loco. Pero no es hasta que ella se da ...
... vuelta a agarrar su botella de agua que veo ese hermoso culo que se marca integro en su calza blanca y por dios, voy a perder la cabeza. Salimos a trote ligero, ella delante de mi para poder cuidar que no le pase nada. No puedo parar de ver ese hermoso culo moverse al correr, me deja una tremenda erección que tengo que acomodar constantemente. Hace demasiado calor y empezamos a sudar, ella me habla de que quiere aprender a manejar, pero yo no puedo parar de ver ese culo, ella está empezando a sudar y se está transparentando la tela del conjunto. -Mi niña ¿te parece si damos vuelta? -Si papi, tengo mucho calor y quiero bañarme Al darse vuelta veo sus tetas, se ven claramente sus pezones pequeños muy rosados, están tan húmedos. No puedo apartar la vista de ellos, son espectaculares y por instinto mi mano se empieza a mover hasta mi verga que pide a gritos salir. Pero me percato que estamos en la calle y pasan autos. -Papi ¿pasa algo? -Juli bebe, se está volviendo transparente tu maya, ponte mi remera para volver a casa. Al volver a casa ella va directo al baño, luego de un rato escucho que me llama. -No encuentro la esponja papi ¿me ayudas a buscarla? -Ay hija, no la encontré hoy en la mañana, pero luego compro otra. Princesa déjame te ayudo a bañarte. -Si papi, ayúdame Me saco el short y quedo en bóxer, abro la mampara de la bañera y la veo sentada en el agua. Tan húmeda, blanca y suave. Entro a la bañera y me siento. -Bebe ven arriba mío ...