1. Historia de amor entre madre e hijo (48)


    Fecha: 26/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Iburma, Fuente: TodoRelatos

    Historia de amor entre madre e hijo
    
    Dulce madre, Dulce hija
    
    Primera parte
    
    Domingo, alrededor de las ocho de la noche, en casa de Dulce
    
    Dulce (la madre también se llama Dulce) estaba viendo la tele -viéndola es un decir- en la sala de estar, tumbada en el sofá con la bata desabrochada sin ropa interior, acariciándose sus bellos y grandes pechos y su chochete completamente depilado y humedecido por la calentura que tenía que soportar, sin ninguna polla que la pudiese consolar.
    
    Lentamente, se fue introduciendo sus bonitos dedos en aquella rajita tan apetitosa, acariciando su interior todo lo que pudo. A los pocos minutos se estaba corriendo, pero sin llegar a tener un orgasmo. Lo deseaba con locura tener un orgasmo, otro día sería. Se acarició su tesoro unos minutos más, hasta que la calentura le bajó unos grados.
    
    Seguidamente, se acarició sus bellos pechos, pellizcándose sus duros y bellos pezones rosados, hasta que volvió a correrse, pero, sin ninguna polla que se corriese en sus adorados y grandes pechos.
    
    Cuando de pronto la puesta de la casa se abrió, oyendo a su bella hija decir:
    
    - Ya estoy en casa, mama, ¿dónde estás?
    
    Inmediatamente, se incorporó, se abrochó la bata, se sentó y, haciéndose la tonta, se puso a ver la tele como si le interesara lo que estaba viendo.
    
    - En la salita, viendo la tele.
    
    Su hija entró, de un salto, se sentó junto a su madre, abrazándola y llenándola la cara de besos.
    
    - ¿Cómo está mi mami?
    
    - Muy bien, ¿cómo te ...
    ... encuentras, hija? ¿Estás bien?
    
    - Estoy completamente bien, radiante, feliz, me siento otra mujer, más segura de mí misma.
    
    - ¿Cómo te ha ido? ¿As hecho lo que tenías que hacer?
    
    - Ya no soy virgen, hemos follado durante horas y horas sin parar, ha sido como si hubiese estado en otro planeta. Haciendo mil y una posturas, que no te puedes imaginar. La polla no se me ha aflojado ni un solo minuto, saliendo chorros de semen durante mucho tiempo.
    
    - ¿Estás bien, hija? Dicho de esta manera, suena un poco basto; en pocas horas tu lenguaje ha cambiado.
    
    - Estoy estupendamente bien, con este par de melones que tengo y esta polla tan grande, soy otra persona. Que buena que estoy.
    
    Mientras Dulce decía estas palabras, se estaba acariciando por encima del vestido, sus grandes pachos y el bulto que tenia entre las piernas.
    
    Acto seguido se quitó el vestido y lo lanzo encima de la butaca que tenía a su lado. Lo mismo izo con sus tacones con un ademán sensual, se los quito poniéndolos encima del vestido. Tan solo llevaba la lencería y las medias.
    
    - ¿Hija, as bebido o fumado algo raro?
    
    Dulce se puso muy seria y dijo a su madre:
    
    - No, mama, no he bebido alcohol ni he fumado cosas raras y nunca lo voy a hacer. Lo sabes perfectamente. Estas dos chicas son muy legales, ni fuman ni beben alcohol.
    
    - Perdóname, hija, ha sido sin querer. Le dijo su madre dándole un beso en la mejilla.
    
    - ¿Y tú, qué as hecho, estoy dos días sola, te has tocado tus cositas? Le dijo Dulce, ...
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