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MI PRIMA MARY, ESPECIAL
Fecha: 27/02/2026, Categorías: Incesto Autor: loverbks, Fuente: SexoSinTabues30
... muy a gusto contigo. Nunca la había pasado tan rico. Le sobé el muslo al ver que se había sentado con la pierna ligeramente abierta al subirla un poco. Me acerqué ya sin decirle nada y proseguí al beso. Solo se relajó y se dejó besar. La tela bajo mis manos se sentía especialmente suave, y adivinar su cuerpo bajo esta, divino. Había pasado mi brazo por detrás suyo. Al tiempo que la jalé hacia mi sentí bajo mi mano izquierda el broche de su bra. Seguí besándola y sobando su espalda. Con la mano derecha acariciaba su muslo y pude sentirlo nuevamente con la piel erizada: Sus piernas estaban un poco abiertas, así que subí la caricia un poco más arriba. No se si era consciente de lo que yo hacía, pero disfrutaba ese beso. Su pierna se sentía rico, calientita, gordita, durita. Solté su entrepierna y cambie al muslo por fuera; era perfecta la sensación también, subí bordeando su trasero, y subiendo con toda intención la bata por sus muslos. Mi mano izquierda delicadamente buscaba como desabrochar el bra; le movia de una forma y otra, ella no parecía darse cuenta, hasta que de pronto, se sintió aquello separarse; listo, pensé. Que haces? dijo asustada. Le tomé por el cuello por detrás de la oreja con la mano derecha y metí mi lengua hasta el fondo, jugué con la suya, mordí sus labios, bajé a su mentón y le devoré con locura, bajé a su cuello y olvidó de inmediato su sostén, tomé su oreja y meti mi lengua húmeda en ella, le mordí el lóbulo, le chupé ensalivándola toda, babee toda ...
... ella, le hice ruidos en el oído y la sentí estremecerse. Te gusta? le pregunté, devorando su cuello también. Si, solo eso dijo. Estábamos en medio del sofá, así que la tiré hacia un lado y quedó recostada justo en el apoyabrazos con un cojín bajo su cabeza. Sin darle tiempo a nada me tiré sobre ella, metiendo mi rodilla entre sus piernas, luego la otra. No le quedó más que acomodarse de esa forma. Así le dije para que no nos vayan a ver desde la ventana si viene alguien, mentí descaradamente, pues no había vista alguna desde la ventana. Está bien, me dijo. Seguí besándole en toda su cara y cuello, metía mi lengua hasta donde podía, viéndole como le gustaba lo que antes le pareció asqueroso. Le dirigí sus brazos a mi espalda y me abrazó con timidez, pero relajó su cuerpo y sus caderas se abrieron un poco, hasta que pude con mi pene muy parado sentir su monte de venus abultado. Seguí besándola, disfrutando sus labios y enorme calentura, y comencé a hacer movimiento de mete y saca sobre ella. De manera quizá inconsciente y refleja ella levantó un poco sus muslos para acomodar su pelvis. Lo sentí de inmediato pues me facilitó mi movimiento y acomodar mi pene en su sexo, que aunque nos separaba la ropa, se sentía genial. Yo me levanté un poco y acomodé mi pene hacia arriba, derecho, para envestirla mas en forma. Ella no decía nada, solo seguía con los ojos cerrados y una cara de lívido enardecido. De cuando en cuando bajaba mis manos y subía la bata que ya la tenia por la cintura; me ...