1. Mi hijo es mi nuevo hombre. P2


    Fecha: 27/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Sandy Rmz, Fuente: TodoRelatos

    ... había una gran mancha de su líquido, al bajarlo rebotó apuntando hacia mí. Su pene erecto duro como roca lo tenía frente a mi cara.
    
    – Mamá ¿De verdad vas a hacerlo?
    
    – Claro que sí, amor, es mi deber como tu mujer…
    
    Lo levanté con mi mano y lamí desde la base hasta la cabeza, un lengüetazo, luego otro, y otro, di un beso en la punta y lo introduje, muy despacio lo deslicé por mi boca hacia mi garganta hasta que mis labios tocaron la base, manteniéndolo ahí por unos segundos, luego sacándolo.
    
    – AAAHHHH mamá! ¡Que rico!
    
    – Y apenas estoy empezando, amor.
    
    Volví a introducirlo por completo muy despacio, chupaba su verga aumentando la velocidad, me detenía ocasionalmente para masturbarlo y luego volverlo a introducir, el hilo de saliva al despegarme era presente y ya escurría un poco por la comisura de mis labios y por sus testículos. Lo mamaba como una loca, no se si por el tiempo que pasó desde la última vez que chupé una, o era el morbo de hacérselo a mi propio hijo o simplemente su sabor delicioso, yo lo hacía como una desesperada.
    
    – AAAHHH mamá, siento que… voy a… ahhhh!!
    
    – Dámelo amor. – Decía entre chupadas. – Dale a mami tu lechita. – Seguía chupando aún más. – Cumple con tu parte de ser mi hombre. – Lo volví a meter hasta la garganta.
    
    – AAAHHH YA VIENE!!
    
    Un enorme chorro de semen caliente entró en mi boca, parecía un rio completo, no paraba. Después de unos momentos por fin terminó de salir, y había caído todo en mi boca donde estuvo unos ...
    ... segundos hasta que lo tragué.
    
    – Mamá, tú… te comiste mi… – Me puse de pie frente a él.
    
    – ¿Tu semen? ¿Tu leche? Jajaja como quieras decirle, mi amor, y claro que me lo comí, no iba a desperdiciar ni una gota, eso no lo hace una buena madre. A demás, estuvo delicioso, tienes un sabor exquisito, hijo.
    
    – Que bueno… que te gustó, mamá. – Apenas podía recuperar el aliento.
    
    – Jajaja calmado, amor, tu reclamaste las tetas de tu madre, son todas tuyas, y yo reclamé esto. – Agarré su verga que ya perdía dureza. – Ahora es mía y solo mía, ¿Vedad?
    
    – Sí, mamá, solo para ti.
    
    – Muy bien, amor, ahora, ¿Por qué no duermes? Descansa, ya es hora. – Habían pasado unos 40 minutos desde que toqué a su puerta.
    
    – Si, mamá, gracias por esto.
    
    – Jaja La pasé muy bien, amor, descansa ahora. – Lo besé en los labios nuevamente. – Buenas noches.
    
    – Espera, mamá, entonces, ¿Somos pareja? ¿Eres mi novia? ¿Serás mi mujer?
    
    – Sí, amor, β€œsi” a todo, acepto ser tu novia, mañana hablaremos de todo, y lo dejaremos en claro ¿De acuerdo? – Volvió a su rostro su hermosa sonrisa
    
    – Si, mamá, lo que tú me digas.
    
    – Así me gusta, amor, y recuerda, entre tus obligaciones tendrás que reclamarme como tu mujer.
    
    – ¿Te refieres a tener sexo? ¿Lo haremos?
    
    – Si, Hijo, vamos a coger y me reclamarás como tuya, eso hacen los novios, las parejas, ahora yo soy la tuya así que tendrás deberes que hacer, deberás cumplirme en muchas cosas.
    
    – Las haré todas, lo que sea que me pidas mamá.
    
    – Sé que ...