1. DATA backup


    Fecha: 01/03/2026, Categorías: Incesto Autor: fuego de Hefesto, Fuente: TodoRelatos

    ... que no haya nadie.
    
    Me hace un gesto para que salga y la sigo.
    
    Las bolsas de la compra siguen ahí en el carro, nadie lo tocado… lo comprobamos todo y está correcto, nos metemos en el ascensor. Nadie nos ha visto. Mientras bajamos le digo…
    
    – La próxima vez quítate la blusa y déjame chuparte las tetas.
    
    – Esta noche hijo, después de cenar a ver si estás de nuevo en forma con tu amiga Rebeca.
    
    Son la 21:55, Rebeca llega puntual y tras prepararlo todo cenamos con una charla fuera del ámbito sexual, hasta que en los postres nos empezamos a animar. Después de cenar elegimos la habitación marital que es la más espaciosa y carente de bártulos inútiles… la cama de matrimonio al fondo en el centro, dos cómodas a los lados de esta, una butaca enfrente de la cama donde yo presenciaría todo y una cómoda algo más grande al lado de esta. Nada más. Pidió cambiarse en el baño mientras yo estaba ya sentado en la butaca y Rebeca se quedó en un bonito sujetador y tanga negros… no quería mostrar todo al principio, hay que dejar algo a la imaginación. Esa imaginación que nos hizo poner una luz tenue acompañada de varias velas repartidas por el cuarto.
    
    A los pocos minutos mi madre entró en la habitación, estaba espectacular vestida única y exclusivamente con un camisón gris plata que realzaba sus tetas y alargaba bastante sus piernas. Aun de pie, mi madre se acercó a Rebeca, esta sonrió y mi madre empezó a besarla lentamente delante mí, al menos al comienzo iba a llevar la voz ...
    ... cantante. Rebeca respondió al beso y empezó a tocar a mi madre las tetas por encima del camisón, esta respondió haciendo lo mismo y cogiéndola de la cintura, esa situación a mí ya me ponía muy cachondo y me estaba divirtiendo.
    
    Mi madre le iba a quitar el sujetador a mí amiga cuando susurrando le pidió permiso…
    
    – ¿Puedo?
    
    – Claro…
    
    Había complicidad y la cosa iba carburando, tanto que cuando Rebeca liberó sus melones delante de mi madre y mío comenzó a meter la mano dentro del camisón y a tocar el, seguramente, excitado coño de su compañera, pero algo hizo que Rebeca parase.
    
    – ¡Uy! Esto está muy abierto…
    
    – Venimos de follar del súper… no he podido parar a este semental… ¿hay algún problema?
    
    Ambas sonrieron y le siguió tocando su ya follado coño mientras mi madre empezó a jugar con los pezones de Rebeca. Minutos después decidieron que estarían más a gusto en la cama y se tumbaron en ella, mi madre se quitó el camisón y cuando Rebeca se tumbó le quitó, esta vez sin pedírselo, el tanga, quedándose ambas totalmente desnudas delante de mí. A mí la situación me ponía muchísimo y creo que los tres sabíamos que había una alta posibilidad que finalmente la noche acabase en un trío, aun así, yo aguantaba estoicamente. Siguieron jugando la una con la otra hasta que mi madre mientras bajaba la cabeza hacia los muslos de Rebeca comentó…
    
    – ¡Vamos a ver qué tenemos aquí!
    
    Su cabeza se deslizaba hasta encontrar su objetivo… el coño totalmente rasurado de mi amiga quien, por ...
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