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Como empecé a ver a mi madre como a una mujer
Fecha: 03/03/2026, Categorías: Incesto Autor: Alexxx James, Fuente: CuentoRelatos
... sus medias color carne y sus tacones de aguja y su pulserita al tobillo, pasando por cada uno, besándolos, ellos mamando sus tetotas, acariciándoles sus nalgas y luego ella masturbándolos ¡¡¡y chupando sus vergas para dejarlas listas para que se las metieran todos!!! Con mucho cuidado volví a dejar todo en su lugar para n ser descubierto y sacarlas todos los días de ahora en adelante je,je seguir oliendo y chupando sus calzoncitos sucios y después empecé a tratar de espiarla al cambiarse o al dormir, su cuarto quedaba frente al mío y no acostumbrábamos cerrarlas. Solo un par de veces pude escuchar a mi mamá tener relaciones con mi papá las 2 por la noche de madrugada, en una ocasión desperté y escuchaba gemidos muy rico! me acerqué lo más que puede a mi puerta pegado a la pared para escucharla mejor, se oían sus gemidos y algunas sombras porque tenían su tele prendida y yo super caliente acariciándome el pene. La segunda fue uno de esos viernes ya de madrugada, mi padre no aparecía, mi mamá lo esperaba, escuché la puerta, el subió y seguro venía con sus tragos porque discutieron un momento, luego escuchaba a mi papá pedirle el ano a mi mamá, él le decía ¡ándale solo la puntita! jeje eso me dio risa jeje imaginando a mi mami en 4 patas en la cama y el cabrón de mi papá queriendo disfrutar esa donita de postre. Fuera de eso solo pude espiarla mientras dormía, ella acostumbraba usar camisones, su calzoncito abajo y sin bra para liberar esas tremendas mamilas que se ...
... cargaba, amanecía destapada, acostadita de lado, su camisón a veces levantado ¡¡¡y se veían sus ricas piernas, su culito apretado por su calzoncito y sus chichotas colgándole muy ricas!!! La veía desde la puerta de mi cuarto, luego iba acercándome despacio sin hacer ruido. Eso lo hice varias veces y cada vez fui acercándome más, a veces jalaba despacito la cobija para admirarla mejor, y en las veces más osadas levantaba despacio su camisón un poco para verle, aunque fuera una sola de sus chichotas de fuera, ahí descubrí que tenía esas aureolas que me vuelven loco, grandes, oscuras y esos pezoncitos gorditos. Alguna vez si se movió y yo muerto del susto volteaba hacia un entrepaño con toallas que había junto a su cama y me hacia el que buscaba una toalla. No sé si alguna vez me descubrió, si se dio cuenta de lo que hacía y era cuando se movía y yo brincaba del susto jeje, nunca sabré si lo hacía para que me alejara de su cuarto o si lo hacía para demostrarme que le gustaba, nunca tuve valor en ese momento para hacer más y me conformé con admirar a mi mami, a mi más grande deseo, a mi Rosa María. Me hubiera encantado que uno de esos días mientras bajaba su cobija, poder haberla visto usando esa lencería roja transparente, como diciéndome: ¡se lo que haces hijo y me gusta! ¡ven y mira a mami vestida como putita! ¡ven y mírala como se viste cuando se lo piden sus machos del trabajo! ¡y ahora estoy aquí vestida para ti hijo! ¡ven y disfrútame! Platicando entre amigos a ...