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Matrimonio Cuckold Confesiones
Fecha: 05/03/2026, Categorías: Confesiones Autor: LindaMaduraHW, Fuente: TodoRelatos
... gustas? Sin dudarlo me tomó de la cintura acercándome a él y me plantó un rico beso largo y profundo, sentí que mi cuerpo se estremeció, no lo rechacé y también le correspondí, que excitación sentir sus labios comiendo los míos, el roce de su barba en mi cara, así seguimos un rato me decía que le gustaba mucho, que fuera su novia y termine diciendo que sí, de repente me llevó detrás de un árbol allí me siguió besando en los labios, el cuello, acariciaba mis senos y nalgas por encima de mi ropa, desabrocho el botón de mis jeans y al meter la mano y al acariciar mi vagina: - Esta mojada ¡mmm! me voy a comer esta panochita rica, pero será en otra ocasión, debes depilarte porque se siente muy peluda y la verdad así no me gustan. Solo asentí con la cabeza y solté unos pequeños gemidos, me acomodé mi ropa y comenzamos a caminar para que me llevará a mi casa, me dijo que las mujeres debemos ser coquetas y cuidadosas usar ropa interior sexy, que a los hombres les gustan las vaginas depiladas y un sin fin de cosas, pero todo giraba en torno al sexo, así seguimos caminando por el parque y después por el centro de la ciudad, no nos preocupamos por tomar algo Así empezó el juego que todos jugamos, algo que deseaba experimentar, que anhelaba como una mujer que deseaba dejar atrás a la adolescente boba que habría estado enamorada de un papanatas que la dejo, otra vez interrumpe Alberto: - ¡Ah! Cabrón no chingues amor ¡¿eso pensabas de mí!?, lo dijo sorprendido y pelando ...
... los ojos de sorpresa - ¡Eso y más! Y no me hagas recordarte a tu madre porque no se lo merece, te dije que tienes que aguantar ¡¿Ok?! - Ok, ok, ok ya no te interrumpo La segunda cita estuvo mejor, salí de mi trabajo par ver a Antonio en el local de pizzas de un amigo suyo, ubicado en los portales de la ciudad, era un local mediano, pero con más mesas en la planta alta, él ya me esperaba a la entrada de este, ese día martes llegué a las 19:45 horas aproximadamente por la carga en mi trabajo, estaba oscureciendo. Pasamos a la planta alta y nos ubicamos un rincón una mesa algo escondida detrás de unas jardineras sobre un muro a media altura, no había comensales solo Antonio y yo, pedimos limonadas y una pizza hawaiana para dos personas, su amigo quien nos atendió personalmente dijo que tardaría unos minutos, le dijimos que no habría problema. Aquella ocasión iba yo con una falda larga hasta los tobillos color negro con florecitas color blanco pequeñitas, en toda la falda, una blusa color rojo con escote en “V” sin mangas, con detalles tipo escarola pequeña en la parte frontal de los botones y en la sisa, zapatos con tacón pequeño, no llevaba medias, mi cabello lo llevaba recogido en una coleta. Antonio tenía la virtud de ser directo, hacer las cosas sin temor o arrepentimiento, eso me gustaba un hombre con dominio y control, mientras llegaba la pizza fui al sanitario, al salir noté que el local estaba a media luz con música suave, el estaba parado a un costado de la mesa ...