1. Vacaciones en Gran Canaria (1º parte)


    Fecha: 07/03/2026, Categorías: Confesiones Autor: toulouse, Fuente: RelatosEróticos

    ... más de lo normal.
    
    Yo con ella (soy la chica) enseguida noté algo más. Y se lo dije a mi chico. Él decía que no, que era el alcohol. En cambio ella, actuaba como si fuéramos amigas de hace años. Fui al baño y me acompañó copa en mano. Es cierto que iba muy alegre y bailoteando mientras.
    
    Entré a hacer pipí, y según salí, ella apoyó la copa en el lavabo y me comió la boca echándome contra la pared. En los primeros segundos, me quedé un poco desconcertada. No sabía que pasaba. Ella se apartó unos centímetros y me miró sorprendida
    
    Yo reaccioné y fuí la que fue a por su boca. Metiendo lengua y jugando dentro. Ella hizo lo mismo. La sujeté por la cintura y seguí besándola con pasión mientras rodábamos por la pared del baño. Todo pura pasión y excitación hasta invertir nuestras posiciones. Yo por fuera y ella contra la pared. Hubo otros segundos de pausa, de miradas muy intensas a los ojos de las dos. Cogí su copa del lavabo, le di un trago y me metí con ella de nuevo en el baño. Lo que tardé en apoyar la copa en la cisterna y pasar el pestillo fue lo que tardó ella en recogerse el vestido. Se lo convirtió en un top crop todo enrollado hacía arriba.
    
    Me acarició la cara con su mano a la vez que me llevaba hasta su boca. La besé y la mordí el labio a la vez que coloqué mi pierna entre las suyas con mi mano en su pubis. En cuanto tiré con mis dientes de su labio, sentí el calor y humedad de la entrepierna en la yema de mis dedos.
    
    Mis dedos se deslizaban entre sus labios y ...
    ... jugaban con el clítoris del mismo modo que su lengua lo hacía con la mía. Instantes después pasó uno de sus pies a encima de la taza del wáter. Se abría en mi mano un mundo de opciones para jugar. Aun era pronto para entrar ahí. Cambié su boca calenturienta por su cuello pálido y suave. Con ligeras gotas de sudor que le daban un toque salado al lamerlo. La vena traviesa que guardo en mi interior, me llevó a hacerle un pequeño muerdo. Un beso con succión que la tensó todo el cuerpo. Se puso de puntillas, apretó sus carnes y quiso agarrar con fuerza mis nalgas con sus manos. Cuanto más succionaba con mi boca, más fuerte clavaba sus dedos en mi culo.
    
    Si en algo soy buena es para el morbo y dejar la miel en los labios. Tal como empecé, paré y le dije de volver con nuestros chicos. Según salimos nos recolocamos la ropa y ella se abanicaba para bajar el calentón. Al acercarnos a nuestras parejas, el mío con una mirada mientras hablaba con el alemán, me lo dijo todo y creo que yo a él. Se le dibujó en la cara ese gesto con sonrisa pícara tan peculiar que tiene. Por su parte, ella tal como llegamos le comentó algo al oído a él y este le dió un cachete cariñoso en el culo y un pico. Seguido de una mirada entre satisfacción, deseo y envidia.
    
    La noche y la fiesta continuó. Entre destellos de color, fuimos conociéndonos más y bailando tímidamente junto a una mesa alta donde apoyabamos las copas. Ya sabéis a qué me refiero. No tardamos ella y yo en volver a bailar juntas pero ahora ...