1. Porro por mamada


    Fecha: 08/03/2026, Categorías: Sexo Oral Autor: thormento, Fuente: RelatosEróticos

    te voy a contar esta loquera que me pasó hace como tres años, cuando estaba empezando a fumar hierba de la buena. Siempre esperaba el día de mi descanso pa prender porque sabía que la casa se quedaba sola, sin mi jefa ni mi hermana molestando. Ese día, todo pintaba perfecto: mi hermana había traído a una amiga, Brenda, pero a la hora, ella y mi mamá tuvieron que salir de repente por un problema. Brenda se quedó sola en la casa, esperando a que su brother pasara a recogerla. Yo estaba en mi cuarto, ya bien high, viendo porno y con la verga dura como un palo, pensando en jalármela para bajar la calentura.
    
    Recuerdo que mi hermana me había contado un chisme de que Brenda era bien atrevida, que hasta se había mamado a su dealer a cambio de un porro. En ese momento, con el viaje de la marihuana y la calentura, se me encendió el foco. Tenía dos blunts bien enrollados, mi tesoro para el día, y pensé: fuck it, voy a ver si es verdad. Bajé a la sala donde ella estaba en el celular, super tranquila.
    
    She was looking hella fine, man. Tenía unos leggins negros que le moldeaban un culo redondo y unas chichis que se le marcaban bajo la blusa. Me saludó con una sonrisa y yo, sin rodeos, le dije: «Oye, escuché que te gusta el weed. Tengo dos blunts de la buena. ¿Te interesa un trade?» Ella me miró con una sonrisa pícara, como si ya supiera por dónde iba la cosa. «¿Qué tipo de trade?» preguntó, y yo, con los huevos bien puestos por el efecto de la hierba, le solté: «Un blowjob. Los dos ...
    ... por un blowjob.»
    
    Ella se rió, pero no era una risa de burla, era una risa de ‘you got me’. Me miró de arriba abajo, con mis shorts de jardinero y la verga marcándose, y dijo: «I would’ve done it for free, stupid. No necesitabas quemar tu stash.» Me quedé froze, man. No lo podía creer. Antes de que pudiera reaccionar, ella se acercó, me agarró de la cintura y me bajó los shorts y los boxers de un tirón. Mi verga saltó libre, bien dura y palpitando. Ella no perdió tiempo. Se arrodilló frente a mí en el sofá, y con esas manos suaves, agarró mi pene y lo acarició un par de veces antes de meterse toda la cabeza en la boca.
    
    Fuck, man. El calor de su boca era increíble. La sentía tan húmeda y calientita. Empezó a chuparme lento, como saboreándomela, pasando la lengua por todo el glande, metiéndose hasta el fondo y haciendo que se me erizara la piel. Yo me apoyé contra la pared, con la cabeza hacia atrás, gimiendo como un perro. Ella era una pro, man. No solo era un vaivén rápido; ella jugaba conmigo, me lamía las bolas con la punta de la lengua, las apretaba suavemente con una mano mientras con la otra me masturbaba al mismo ritmo que me mamaba. Los sonidos que hacía eran lo más dirty que he escuchado, unos gemidos bajitos cada vez que yo le metía la verga más profundo, como si le encantara tener la boca llena.
    
    I was in heaven, bro. Con el high de la marihuana, cada sensación se multiplicaba por mil. Podía sentir cada textura de su lengua, cada vez que sus dientes me rozaban ...
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