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Abuela ennegrecida 2
Fecha: 11/03/2026, Categorías: Sexo Interracial Autor: Yuriana40, Fuente: TodoRelatos
... un orgasmo pequeño A los pocos segundos, él me tomó y poniéndome de rodillas frente a él, presionaba su pene contra mis mejillas. Lo miré fijamente y abrí la boca, el metió su pene y una vez más ahí estaba yo, dándole una mamada a mi alumno. No tardó mucho tiempo para que volviera a gemir, pero en esta ocasión, tomó su pene con sus manos y lo acercó a mí rostro. Corriéndose sobre mis lentes, manchando los cristales con su semen, nublando mi visión. El me pidió un poco de agua y le dije por dónde quedaba la cocina mientras me quedé sentada en el sofá para descansar un poco después de esa dura sesión. Por un breve momento, pasó por mi mente lo que había hecho. Invité a mi hogar un alumno el cuál vería todos los días y obviamente no me tendría el mismo respeto después de haber enterrado su miembro dentro de mí. El regresó con su vaso de agua para sentarse a mi lado, mientras me decía si estaba satisfecha, a lo que le respondí con una sonrisa que eso había estado genial, así que le propuse que, a partir de ese día, estudiará mucho para poder pasar los exámenes finales, a cambio, le daría un obsequio. Después de unos cuantos besos, el empezó a vestirse ya que no sería creíble para sus padres la historia que les había contado si llegaba más tarde a su hogar. Lo acompañé a la puerta de la casa y, revisando que nadie observará, se marchó. Me di un baño para quitarme todo ese olor a sexo que estaba impregnado en mí, colocar aromatizantes y limpiar la sala, llamaron ...
... a la casa, era mi hija quien había comprado cena e iría ahí, charlamos un poco y me puse nerviosa cuando me pidió que le mostrará como se me veía puesto el vestido. No podía hacerlo, posiblemente tenía pequeños rastros de semen sin mencionar el intenso olor a sexo, invente una excusa que resultará algo convincente para no enseñárselo. Ya en mi cama, la calentura me provocaba insomnio al recordar la intensa follada que ese africano me había dado. Mi vieja vagina no tardó en volver a arder de lujuria al recordar a Francis, tuve que recurrir a "masajearme" con las almohadas por un tiempo para tratar de apagar ese calor en mi entrepierna, una vez terminé de tocarme, cansada, traté de dormir. Al día siguiente mi esposo llegó, después de charlar y dejar pasar el tiempo procedimos a cambiarnos para ir a la fiesta de nuestra hija. Me puse nuevamente el vestido no sin antes bañarlo en perfume pues me olvidé lavarlo para quitarle todo rastro de olor que hubiera quedado del encuentro con Francis. Una vez en la fiesta de mi hija, procedí a divertirme, mi hija estaba encantada por verme usar el vestido y zapatillas que me había comprado. Todo transcurrió con normalidad, una vez en el auto, de regreso a casa, mi esposo venía contándome sobre la casa (en el rancho hay una pequeña cabaña) y cosas por el estilo. Fingía ponerle atención cuando en realidad mi mente estaba inundada de imágenes de Francis desnudo, su manera de follar, etc. Sabía que tendría que volver al trabajo, esos 2 ahí ...