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Abuela ennegrecida 2
Fecha: 11/03/2026, Categorías: Sexo Interracial Autor: Yuriana40, Fuente: TodoRelatos
... bajar mi cabeza lentamente, deseaba sentir cada centímetro en mi boca, Francis se recostó un poco en el sofá, disfrutando de la mamada que le estaba dando. Francis daba pequeños gemidos, eso me provocaba aún más, al punto de dirigirme a sus bolas a lamer y succionar, una a una las introduje a mi boca mientras jugaba con ellas usando la lengua, en ese momento, Francis coloco una mano detrás de mí cabeza, en señal de que estaba disfrutando de lo que hacía. Minutos después, el hizo un movimiento indicando que me detuviera, acto seguido me tomó de las manos y me sentó en el sofá, para recostarme lentamente. Él se colocó de pie y se quitó la playera, mientras se agachaba en dirección a mí. Con sus manos tomó mi ropa interior por debajo de mi vestido y empezó a tirar hacia abajo, intentó quitarla, pero no pudo, ya que había quedado atascada en mi tacón izquierdo. No sé si fue planeado o por desesperación que no pudo quitarla, pero volvió a subirla, quedando ahora enrollada en forma de un aro sujeta a la mitad de mi muslo izquierdo. Francis se colocó enmedio de mis piernas, pasó sus manos por debajo de mis muslos y empujó su cara contra mis partes íntimas, una sensación de hormigueo recorrió mi vientre al sentir su boca y respiración en mi intimidad. Parecía un experto en eso, usaba la lengua para lamer mis labios vaginales, así como poner la boca justo en la raja de mi concha para introducir la lengua y sacudirla en mi interior. Mi calentura iba en aumento producto del sexo ...
... oral que me estaba dando, al punto de bajar mi mano derecha para masturbar mi clítoris mientras que con la izquierda me apretaba los senos. Después de un tiempo, dejó de hacer eso, para ahora incorporarse un poco e introducir 2 dedos en el interior de mi vagina. Coloque mis 2 manos en mi busto para masajear mis senos sobre el vestido, dejando a Francis ocuparse de ahí abajo. Yo estaba en el cielo gracias a eso, era lo que estaba esperando toda la mañana. Mis gemidos aumentaban producto de la velocidad con que Francis masturbaba mi coño, al grado de poder escuchar la humedad de mi vagina sacudirse por la velocidad de sus dedos. Rápidamente tomé una almohada del sofá y la coloqué en mi rostro, temiendo gritar, pero Francis se detuvo antes de que hiciera eso. Decidió usar sus manos y separar mis labios vaginales para observar el interior de mi vagina, ahora húmeda producto de su lujuria. - tienes el interior color rosa anciana; dijo Francis mientras tenía la mirada fija al interior de mi vagina. - deja de decir eso, es asqueroso; le respondí mientras la vergüenza me invadía de tener a un joven, en medio de mis piernas observando mi intimidad sin ninguna clase de respeto. Francis se puso de pie, no sé en qué momento se había desecho de su pantalón, quedando solamente con su calzado, se acercó nuevamente a mí, colocó su muslo izquierdo debajo del mío y con su mano en mi tobillo, levantó mi pierna derecha apoyándola en el lado izquierdo de su hombro. Él tomó su pene, ahora ...